Un viaje por la fantasía, la nostalgia, la celebración y la alegría fue el que compartió la Orquesta Sinfónica de Yucatán en la “Gala navideña” que ofreció anteanoche y que marcó el debut de Alfonso Scarano como su director artístico titular.
El Palacio de la Música fue el escenario que recibió al maestro italiano y a la agrupación sinfónica, en un concierto muy especial dedicado a las celebraciones de la Navidad y el Año Nuevo.
Los temas navideños se entrelazaron y dejaron sentir un cargamento de emociones, sentimientos y recuerdos, y cada pieza fue aplaudida con entusiasmo por el público.
Bienvenida a Scarano

Antes de iniciarse el concierto, se anunció al nuevo director artístico titular de la OSY y cuando salió al escenario fue recibido con una ovación. Antes de tomar la batuta, Alfonso Scarano señaló que iniciaba su trabajo en México al servicio de la Orquesta Sinfónica con el objetivo de elevar el nivel artístico de la agrupación, siempre respetando la identidad cultural e histórica de Yucatán y México.
Dijo que haber sido elegido por los músicos con un porcentaje muy elevado en la votación es motivo de gran orgullo, pero también de gran responsabilidad.
—Mi trabajo como director artístico será lograr la excelencia para ofrecer a la ciudad, al Estado y a México siempre un nivel de excelencia. Para mí, personalmente, esto es un punto muy importante, porque yo entiendo la excelencia no solamente para México, sino como excelencia internacional, y éste es mi primer objetivo —enfatizó.
Luego habló del programa que iban a interpretar y aseguró que era un repertorio muy agradable, feliz y de clima navideño, pero con el sonido sinfónico de la orquesta.
Espíritu decembrino
Enseguida tomó su lugar al frente de la orquesta, a cuyos instrumentistas se les vio a gusto, contentos y con gran espíritu navideño, ya que la mayoría de éstos portaron los clásicos gorros rojos, algunos los colocaron en sus instrumentos, como sucedió con varios chelos y contrabajos, y otros usaron gorros con la forma de pinos, astas de renos y hasta del Grinch.
La orquesta inició la presentación con la fanfarria del ballet “La Péri” de Paul Dukas, una obra que se estrenó en París en 1912. El director hizo que los metales, protagonistas de esta pieza, se pusieran de pie.

Una de las novedades en el concierto fue la distribución de los músicos en el escenario, pues el director dispuso que se colocaran de manera distinta a lo habitual: las percusiones, que solían estar del lado izquierdo del escenario, ocuparon la parte posterior; se redistribuyó a los metales, se colocó a las violas al frente a la derecha y no al centro, como acostumbraban estar, y puso en la parte central a los chelos, entre otros cambios.
Este tipo de disposiciones también las realizó cuando dirigió los conciertos cuando aún era candidato a director, por lo que no fue una sorpresa para los asiduos a las presentaciones de la orquesta.
Bajo este ánimo agradable y emocionante a la vez, por saber que la OSY inicia una nueva etapa bajo la batuta de Scarano, se les escuchó interpretar “Paseo en trineo” y “La fiesta de las trompetas”, original de Leroy Anderson. Para esta última pasaron al frente los trompetistas de la agrupación Eduardo Aquino y Alonso Armenta, y el invitado Jacob Espino, quienes ofrecieron una llamativa interpretación junto a sus compañeros.
También de Leroy tocaron “La máquina de escribir”, lo que dio paso a una escena graciosa, ya que David Martínez, percusionista, asumió el papel del mecanógrafo y, ataviado con saco y boina y cargando un maletín, se instaló frente a una mesa en la que se colocó el artefacto, se dio su tiempo para colocar la hoja de papel y tocar las teclas para luego asentir, dando a entender que estaba listo.
Entonces se escuchó la ingeniosa pieza que se caracteriza por los sonidos que producen las pulsaciones de las teclas, el timbre al final de cada línea y el retorno del carrete de la cinta con tinta.
La OSY también interpretó, de Ennio Morricone, “El oboe de Gabriel”, en un momento que resultó introspectivo con la participación de Alexander Ovcharov, quien hizo que las notas del oboe llegaran al alma. Los asistentes al concierto respondieron a su interpretación con interminables aplausos.

La obertura de “Candide”, una ópera cómica de Leonard Bernstein; la “Danza de los comediantes” de Bedrich Smetana, y “La boda de Luis Alonso” de Gerónimo Giménez fueron otros temas del programa de la primera parte del concierto.
En la segunda parte, la Sinfónica de Yucatán tocó varias piezas de innegable corte navideño, como: “Fanfarria de la libertad” de John Williams; la danza de los acróbatas de “La doncella de nieve” de Rimsky-Korsakov; “Festival navideño” de Anderson; “Oh, noche santa” de Adolph Adam; la suite de la película “El Expreso Polar” de Alan Silvestri, y “Una Navidad maravillosa” de Robert Sheldon, en la que los músicos chasquearon los dedos en uno de los momentos de la interpretación.
Dichos temas dejaron escuchar numerosas melodías conocidas de la temporada, cada una de las cuales fue generosamente aplaudida.
Cuando el concierto concluyó el público ovacionó a la orquesta y a su nuevo director, quien hizo que los músicos se levantaran de sus asientos por dotaciones de instrumentos para ser reconocidos por los asistentes.
Tantos y efusivos fueron los aplausos y numerosas las personas en pie que el maestro Alfonso Scarano ofreció como encore “El vals de las flores” de Tchaikovsky.
Sin duda fue una exitosa primera presentación bajo la batuta del nuevo director artístico titular de la OSY, que se espera lleve a la orquesta a niveles de excelencia.
El concierto de anteanoche se repetirá mañana, a las 7 p.m., en el Parque de la Plancha, con entrada gratuita y para todo público.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
