“Habitar una ciudad es vivirla. Pero también es cuidarla, hacer comunidad y decidir entre todas las personas sobre su rumbo con participación real. En tiempos de crisis climática y desigualdad, hacer ciudad es una urgencia”. Estas son palabras de Graciela Carrillo Carrillo, mejor conocida como Grace, fundadora de la asociación Haciendo Ciudad, en Mérida.
Desde 2024 en redes sociales encontramos un renovado interés por el urbanismo y la participación ciudadana en la construcción de nuestra urbe. Todo se debe a Grace y a Mónica Taboada Ontiveros, sostén de su trabajo en internet.
Grace es experta en políticas públicas. Trabaja con comunidades citadinas a partir de una metodología basada en la sostenibilidad de los proyectos ligados a un diagnóstico que reconozca las demandas locales. Para la asociación es fundamental no imponer conocimiento científico o visiones políticas de corto alcance.
¿Cómo consolidar esfuerzos que incentiven la participación ciudadana en Mérida? Haciendo Ciudad propone trabajar con organizaciones ciudadanas desde un enfoque culturalmente incluyente y apegado al marco del derecho. En su sitio (https://haciendociudad.org/) se lee la descripción de experiencias relacionadas con proyectos comunitarios, conversatorios y foros y organización vecinal.
Estas acciones fortalecen el marco institucional en Yucatán, sustentado en la ley de participación ciudadana que regula el plebiscito, referéndum y la iniciativa popular en el Estado de Yucatán (2016). Esta ley es promotora de las formas de consulta popular directa en la toma de decisiones públicas, incluyendo la planeación, ejecución, seguimiento y evaluación de políticas de gobierno.
Haciendo Ciudad promueve la predilección de consensos en la toma de decisiones. Para ello, es menester conocer el interés comunitario y el contexto monográfico de cada zona municipal, así como de las notas periodísticas relacionadas con sus principales demandas y conflictos. A ello debe sumarse el análisis de la problemática local derivado de reuniones con los líderes locales a partir de talleres y diálogos continuos.
En una ciudad como Mérida, en constante (y desmedido) crecimiento, es importante que haya planes consensuados para que los beneficios públicos generen relaciones de largo plazo, construidas a partir del respeto, la confianza y el beneficio para las partes.
Iniciativas como esta, y Apoyo Mutuo durante el Covid, generan alianzas y fortalecen la confianza en una ciudadanía que, desde abajo, hace ciudad.
Sociólogo. Becario posdoctoral en la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (Cephcis), Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) antonio.blanco@enesmerida.unam.mx
