Con buen humor y escasas palabras se levantó el telón del VIII Festival Internacional de Monólogos Casa Tanicho, con la presentación de “El turista”, a cargo de Rudi Goddin, en un escenario instalado frente a la Casa de Montejo, anteanoche, como parte de las actividades del Mérida Fest 2026.

La obra, escrita por el propio actor en colaboración con Olivier Taquin, fue disfrutada por decenas de personas que se congregaron frente al escenario durante una velada nublada, marcada por las risas constantes, especialmente entre el público infantil.

“El turista”, producción de la compañía Potaufeu Théatre, originaria de Lieja, Bélgica, presenta distintas situaciones cotidianas que puede experimentar un viajero al llegar a un sitio que visita por primera vez, las cuales fueron interpretadas por Rudi Goddin a través del lenguaje corporal y la comedia visual.

En menos de una hora de duración, este montaje, que requirió pocos elementos escenográficos, logró una respuesta entusiasta del público, que reconoció el trabajo del actor con aplausos.

Rudi Goddin ingresó al escenario cargando varias maletas de estilo antiguo, apiladas y sujetas a su espalda. En distintos momentos descendió del escenario para caminar entre el público, recreando la actitud de un turista al tomar fotografías de las escenas y hasta algunas selfis.

Con su cámara, el actor planteó situaciones cómicas, ya que después de montar la escena y colocar en una silla plegable a un león de peluche, no llegaba a tiempo para que el encuadre capturara algo más que su espalda.

En uno de los momentos del montaje, Goddin invitó a un niño del público a subir al escenario y formar parte de la obra; sin embargo, al final tampoco fue posible tomar la fotografía planeada, debido a la mala sincronización del tiempo dentro de la escena.

El actor bailó y cantó en distintos pasajes acompañado de grabaciones musicales y, como parte de su recorrido escénico, representó la visita a una comunidad indígena, para lo cual utilizó un faldón elaborado con hilos.

Rudi Goddin se presentó como un tipo de payaso que prescinde de peluca o vestuarios de colores llamativos. A través de movimientos, gestos y rutinas de actuación consiguió provocar risas y aplausos tanto de niños como de adultos.

Las palabras resultaron innecesarias, ya que la narrativa visual permitió al público comprender plenamente lo que sucedía sobre el escenario.

Previamente a la función se llevó al cabo el acto protocolario de inauguración del VIII Festival de Monólogos Casa Tanicho.

Para mayor información sobre la cartelera del festival, se invita al público a consultar la página oficial de Facebook: Teatro Casa Tanicho.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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