“Micelio” parte de una pregunta sencilla pero a la vez profunda: ¿de qué manera se cuida el vínculo que conecta a los seres humanos con otros organismos vivos y el planeta? El espectáculo dancístico que se verá esta semana en Mérida abre un espacio de sensibilidad, conexión y conciencia ecosocial a través del cuerpo y el movimiento.
Así lo explicó la directora Myrna de la Garza sobre la coreografía que surgió en el marco del 30o. aniversario de la compañía MdMar, en 2022, como una forma de reunir distintas escenas de la trayectoria del grupo.
No obstante, la propuesta terminó tomando otro rumbo. “Nos dimos cuenta que hay una preocupación que siempre ha tenido la compañía, un vínculo muy cercano con las ciencias, sobre todo las ciencias del medio ambiente”, indicó.
Ahí apareció la pregunta que dio origen a la creación del proyecto.
De la Garza, coreógrafa y bailarina, añadió que el nombre de “Micelio” proviene del organismo vivo que funciona como una red subterránea capaz de conectar bosques, distribuir nutrientes y reaccionar ante el entorno.
Esto se convirtió en una metáfora y posible respuesta a la desconexión humana.
“Es una invitación a aprender esas maneras de actuar para ser un poquito más ecosocialmente conscientes”.
El proceso creativo incluyó una investigación con especialistas de la UNAM. Fueron las doctoras Helena Cotler y Pilar Ortega, expertas en micorrizas y hongos, quienes acompañaron al grupo.
“Pudimos conocer el micelio vivo, olerlo, tocarlo, verlo en el microscopio electrónico, y entonces nos sensibilizamos”, recordó De la Garza.
“Micelio” es una pieza de danza contemporánea con música en vivo, aunque la intención va más allá de las disciplinas. “Estamos tratando de que no haya personajes, sino crear a partir de los cuerpos, ambientes”, subrayó De la Garza.
El objetivo es que el espectador no vea individuos, sino sistemas y organismos, algo que se refuerza con la iluminación, el sonido y el movimiento. Precisamente la iluminación, a cargo de Patricia Gutiérrez, fue pensada para generar la sensación de estar observando desde arriba hacia el suelo y el subsuelo, “como si fueras un microscopio”.
La música de Rafael González, con quien la directora trabaja desde 1992, se construyó como un lenguaje compartido, abordando etapas como el micelio joven y el cuidado de los suelos.
La obra fue estrenada el 9 de agosto de 2022 en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México. Desde entonces, ha seguido transformándose. “Ha crecido y tenido cambios, modificaciones y adecuaciones que son propias de un organismo vivo”, manifestó la directora.
El elenco incluye diez bailarines y tres músicos.
Myrna de la Garza anticipó que la función en Mérida será especial, ya que será la primera de MdMar en la ciudad. En cada presentación el público suele dejar sus impresiones en una libreta colectiva. Otras veces se ha trabajado con micelio tejido por los asistentes, pero no fue posible traerlo a Mérida porque la aerolínea no permitió el traslado de las varas.
“Que no le tengan miedo a la danza contemporánea, no hay nada que entender”, apuntó De la Garza, quien así se refirió a que no se necesita conocimiento previo para disfrutar el espectáculo.
“Solamente hay que llegar ávidos de conectar, de estar sensibles, con los sentidos abiertos, y dejarse llevar por la obra misma, sin tratar de intelectualizar nada”.
“Micelio” se presentará en el marco del Mérida Fest el próximo domingo 18 a las 4 y 7 p.m. en el Teatro Armando Manzanero. La entrada a ambas funciones es gratuita.— Karla Acosta Castillo
