MADRID (EFE).— Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra propusieron aplazar “hasta nueva fecha” las jornadas de debate sobre la Guerra Civil (1936-1939) previstas para efectuarse en Sevilla del 2 al 5 de febrero, al advertir “amenazas violentas” y “presiones” contra los participantes.
La solicitud fue dirigida a la Fundación Cajasol, organizadora de la edición número 11 de Letras en Sevilla, titulada “1936: ¿La guerra que todos perdimos?”.
En un comunicado, escritor y periodista señalaron la “intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta” frente al lugar donde se realizaría el evento.
Afirmaron además que la decisión responde a “una campaña intolerable de presiones” que, según indicaron, se habría ejercido desde el partido Podemos y “medios afines” para que algunos invitados desistieran de participar. Por su parte, la Fundación Cajasol confirmó que aceptó el aplazamiento y que las jornadas se reprogramarán “al próximo otoño”.
Explicó que “las bajas sobrevenidas han derivado en problemas organizativos” que impiden recomponer el programa con el espíritu “equilibrado, ecuánime y de altura intelectual” con el que fue diseñado.
La controversia se intensificó el fin de semana, cuando el escritor David Uclés, quien había confirmado su presencia, se retractó al no querer compartir programa con el expresidente José María Aznar y con Iván Espinosa de los Monteros, cofundador de Vox.
Pérez-Reverte y Vigorra calificaron de “sorprendente” su anuncio y reprocharon su “tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia”, al tiempo que mencionaron al director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y recordaron que Almudena Grandes “participó gustosamente” en la primera edición en 2017.
Según los organizadores, las “coacciones” a ponentes fueron “públicas y privadas”, incluso con llamadas telefónicas, lo que derivó en cancelaciones como las de Antonio Maíllo, María Márquez, Carmen Calvo y Paco Cerdá. Otros, como el ministro Félix Bolaños y “todos los historiadores con excepción de Zira Box”, mantuvieron su asistencia.
Uclés celebró la suspensión y la consideró “una victoria” y “una reparación moral”, al afirmar: “Parece que no estamos tan dormidos y nos atrevemos a señalar mensajes que blanquean el fascismo y el franquismo”.
De un vistazo
Aplazamiento
Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra pidieron suspender el debate por amenazas y presiones. El evento se reprogramará en otoño.
Presiones políticas
Denuncian campaña desde Podemos y redes afines; dicen que hubo coacciones públicas, privadas y telefónicas contra varios ponentes invitados.
