MADRID (EFE).—Las arriesgadas transparencias de Chappell Roan y Karol G, junto al imponente vestido de plumas de Lady Gaga, contrastaron con la sobriedad de Billie Eilish y la silueta clásica adornada con pedrería de Sabrina Carpenter en la alfombra roja de los Premios Grammy, celebrados anteayer en Los Ángeles.













El desfile previo a la entrega de premios estuvo marcada por los mensajes de protesta contra la actividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Billie Eilish, Justin Bieber y su esposa, Hailey Bieber, lucieron un pin con el lema “ICE Out”.
Chappell Roan, postulada a dos Grammy, protagonizó uno de los estilos más arriesgados de la noche con un vestido de Mugler en tono tierra que dejaba su torso al descubierto, con la tela enganchada a los piercings de sus pezones.
Karol G optó por un vestido de encaje transparente de Paolo Sebastian en azul, rematado con una cola de sirena, mientras que Teyana Taylor, actriz de “Una batalla tras otra”, eligió un diseño de Tom Ford en tonos marrones con detalles metálicos.
Sabrina Carpenter fue una de las grandes protagonistas de la alfombra roja con un vestido de pedrería y volantes de corte clásico, un diseño de alta costura de Valentino creado para ella.
“Estás muy callados este año, Chappell inició un movimiento”, señaló Carpenter durante la alfombra roja.
La cantante se refirió de este modo a un desencuentro que tuvo Roan con un fotógrafo hace un año en el que la cantante increpó a un fotógrafo por haberle gritado en una alfombra roja.
Laufey lució un diseño de Miu Miu de silueta ajustada en pedrería lila, mientras que Doechii eligió un Roberto Cavalli en morado y tonos tierra, con una larga cola de volúmenes logrados mediante fruncidos.
Las plumas fueron uno de los grandes protagonistas de la noche. Lady Gaga hizo una imponente aparición con un diseño negro del dúo canadiense Matières Fécales; Kesha lo hizo con vestido blanco de plumas de Atelier Biser, de marcados volúmenes; y la coreana Rei Ami llevó un llamativo vestido de plumas con un tocado a juego.
Rei Ami es una de las cantante que ponen voz a KPop Demon Hunters y que se llevaron un premio por “Golden”. Sus compañeras Audrey Nuna y Ejae optaron por diseños de Thom Browne y Dior, respectivamente.
Olivia Dean, una de las ganadoras de la noche, eligió un vestido de Chanel en blanco y negro, con falda abullonada en tonos claros y un cuerpo de lentejuelas negras rematado en plumas.
En clave clásica también, la surcoreana-neozelandesa Rosé (Roseanne Park) apostó por un vestido negro palabra de honor con una voluminosa falda rosa, firmado por Giambattista Valli.
Muchos de los asistentes masculinos reinventaron el tradicional esmoquin negro apostando por el terciopelo. Bad Bunny, uno de los grandes protagonistas de la velada, vistió un diseño de Schiaparelli en terciopelo negro, con un clavel blanco en la solapa.
Pharrell Williams lució un traje de terciopelo rosa empolvado, mientras que Benson Boone eligió un esmoquin negro de Armani, también en terciopelo, combinado con una camisa transparente.
La nota más extravagante la puso Jon Batiste, con una chaqueta torera de inspiración militar, cuajada de lentejuelas y pedrería; o el cantante Sombr, con un traje de chaqueta de destellos metálicos en tonos grises firmado por Valentino y camisa de encaje.
Entre las propuestas más andróginas destacaron Billie Eilish con un look de la firma Hodakova, inspirado en la sastrería masculina, o Miley Cyrus, con un diseño de Celine, formado por cazadora de piel y pantalón.
Alaïa fue la firma escogida por Addison Rae, con un escultural vestido blanco y Haylei Bieber, enfundada en un vestido negro palabra de honor de la firma.
De un vistazo
Reacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump reaccionó a los comentarios que Trevor Noah hizo, en alusión a su persona, durante la entrega de los premios Grammy. El mandatario demostró indignación, por la broma en que el presentador sugirió que el mandatario había sido una de las figuras que llegó a visitar las llamas “islas” de Jeffrey Epstein. El mandatario dejó entrever que podría haber una demanda.
