La bomba intratecal reduce el dolor en pacientes con cáncer
La bomba intratecal reduce el dolor en pacientes con cáncer

Nueve de cada 10 pacientes con cáncer presentan tumoraciones que generan dolor intenso o severo, el cual en algunos casos deja de responder al tratamiento médico disponible y se vuelve intratable. No obstante, existen alternativas como la bomba de infusión intratecal, un dispositivo que puede disminuir la intensidad del dolor entre un 50 y 80%, contribuyendo a mejorar la calidad de vida e independencia de los pacientes.

Hoy, 4 de octubre, se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una efeméride que busca concienciar sobre este padecimiento y que este año tiene como lema “Por unos cuidados más justos”. El manejo del dolor es, sin duda, una de las aristas para dar cumplimiento a este objetivo.

Así lo expresó el doctor Carlos Erosa Velázquez, neurocirujano y experto en tumores cerebrales y de columna, quien puntualizó que actualmente se registran en México más de 195,000 casos nuevos de cáncer y aproximadamente 90,100 defunciones anuales, principalmente por cáncer de mama, próstata y colon.

Aunque no existen cifras exactas para Yucatán, consideró que en la entidad la mortalidad por tumores en los últimos años ha representado el 11.6% en relación con las muertes totales.

Sobre el dolor que sufren los pacientes con cáncer, señaló que su intensidad es muy variable, ya que depende del tipo de tumor, pero es un síntoma frecuente que puede presentarse en distintas etapas de la enfermedad.

Detalló que nueve de cada 10 pacientes experimentarán dolor intenso o severo, por lo cual reciben un tratamiento escalonado. Explicó que el cáncer suele ser atendido por un equipo multidisciplinario, inicialmente el oncólogo, y dependiendo de la localización de la enfermedad se recurre al apoyo de distintos especialistas.

En el manejo del dolor, el tratamiento progresa de lo menos agresivo o invasivo a lo más complejo, iniciando con medicamentos orales o inyectados que permitan controlarlo.

Sin embargo, existen pacientes que desarrollan un dolor refractario, es decir, intratable o que no responde al manejo médico habitual.

Bomba de infusión

Cuando esto ocurre, se prescriben opioides de liberación prolongada, como parches o inyecciones, hasta llegar al punto en el que el paciente no responde a ninguna opción farmacológica. Es entonces cuando se considera el uso de la bomba de infusión intratecal.

El especialista explicó que este tipo de dolor intratable se presenta con mayor frecuencia en lesiones metastásicas, cuando un tumor migra y se asienta en otra zona, especialmente en la columna, en casos de cáncer de mama, próstata y pulmón.

Estas lesiones afectan los huesos y, debido a su crecimiento o expansión, provocan dolor severo e incluso compresión de nervios.

Para su control, suelen emplearse dosis muy altas de opioides, pero llega un momento en que, aun con dosis elevadas, el dolor no se controla por completo y el paciente presenta efectos secundarios importantes como alteraciones del sueño, confusión mental, estreñimiento, náuseas, vómitos y otros síntomas asociados.

La bomba intratecal permite administrar microdosis directamente en la médula espinal, bloqueando las señales del dolor.

Con ello, se logra disminuir entre un 50 y 80% la intensidad del dolor, lo que, por consiguiente, mejora significativamente la calidad de vida del paciente, le devuelve la independencia y reduce los efectos secundarios derivados del empleo prolongado de opioides.

Erosa Velázquez destacó que este dolor intenso no se presenta únicamente en etapas avanzadas del cáncer, ya que depende de la localización del tumor. Por ejemplo, las tumoraciones en vísceras pueden generar dolor regional intratable incluso antes de ser metastásicas.

Asimismo, los tumores que comprimen nervios pueden ocasionar dolor extremadamente intenso aun cuando no sean de gran tamaño o no se encuentren en etapas avanzadas.

Señaló que el crecimiento del cáncer es impredecible y, por naturaleza, no todos los tumores pueden operarse. Algunos responden bien a quimioterapia, otros a radioterapia, y otros requieren cirugía. Los más agresivos necesitan una combinación de resección quirúrgica, quimioterapia y radioterapia.

Existen tumores que crecen rápidamente, generan siembras en múltiples zonas y no pueden ser operados en su totalidad, o se alojan en áreas que por sí mismas causan mucho dolor, como la columna vertebral y los huesos largos.

El neurocirujano recordó que en 1980 se comenzó a utilizar la bomba de infusión para tratar el dolor, aunque con una tecnología distinta. En los últimos 46 años estos dispositivos se han modernizado y perfeccionado.

Actualmente existen variantes autorizadas tanto en Estados Unidos como en México, con la ventaja de ser de tamaño reducido, apenas un poco más grande que una moneda de 20 pesos.

Se trata de un dispositivo pequeño, preciso y versátil, que libera dosis específicas para tratar el dolor sin generar los efectos secundarios de las altas dosis de opioides.

En muchos casos se logra disminuir el dolor casi por completo, pero incluso una reducción del 50 al 80% transforma un dolor insoportable en un síntoma manejable, permitiendo al paciente recuperar independencia e incluso conciliar el sueño, ya que en ocasiones el dolor es tan intenso que impide descansar y genera irritabilidad.

El especialista enfatizó que el dolor afecta no sólo físicamente, sino también psicológicamente, un aspecto que suele pasarse por alto. Cuando se instaura y se mantiene, puede provocar cambios de humor, fatalismo e incluso alterar la personalidad del paciente.

“Una vez que se elimina el dolor, regresa su perspectiva y su personalidad normal”, afirmó.

Añadió que muchas veces se considera que el dolor por cáncer debe enfrentarse con valentía y estoicismo, pero recalcó que ninguna persona debería vivir con dolor, y que deben buscarse las alternativas disponibles para evitarlo.

En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, y bajo el lema “Por unos cuidados más justos”, sostuvo que desde el sector médico se aboga para que esta tecnología esté al alcance de la población.

Indicó que la bomba de infusión intratecal está disponible tanto en el servicio público como en el privado. En el sector público se encuentra en instituciones como el IMSS y el Issste, aunque en el sistema general de salubridad aún no se cuenta con cobertura suficiente.— Iris Ceballos Alvarado

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