En medio de un ambiente de entusiasmo, piratas, hadas, vaqueros, rumberos y hasta un simpático tiranosaurio rex desfilaron en el Carnaval Perruno realizado ayer en Kanasín, donde la fiesta se acompañó de ladridos, colitas inquietas y sonrisas de los asistentes.
El derrotero arrancó con la participación especial de los caninos, que, puntuales a la cita con el dios Momo, llegaron acompañados de sus familias humanas para sumarse a la celebración. Algunos arribaron ya completamente disfrazados, luciendo con orgullo sus atuendos mientras se abrían paso entre el público en busca de caricias y fotografías.
Otros, fieles al estilo de los artistas, optaron por llegar sin vestuario y fue en el lugar, entre risas y flashazos, donde se cambiaron de atuendo para convertirse en protagonistas del desfile.
Al inicio del paseo se realizó un conteo preliminar de los caninos participantes y la cifra se fue incrementado poco a poco conforme transcurrieron los minutos.
Entre ladridos y olfateos curiosos, los perritos se iban reconociendo unos a otros, mientras algunos, más reservados, preferían mantenerse a los pies de sus dueños, atentos al movimiento, la música y el bullicio que acompañaba el recorrido.
El contingente fue encabezado por el alcalde Edwin Bojórquez Ramírez, quien acudió acompañado de sus familiares, entre los que estaba la perrita Frida, que llamó la atención por portar un atuendo rosa en alusión a la muñeca Barbie.
El edil expresó su entusiasmo por la realización de este evento, al tratarse de la segunda edición del Carnaval Perruno, y subrayó que en esta ocasión se observó una mayor participación que en la pasado fiesta, lo que es un reflejo del interés que la actividad ha generado entre la comunidad.
“La verdad es que es importante también cuidar a los perritos y enseñarles a nuestros niños desde chiquitos a querer a estos seres vivos tan preciosos, tan bonitos que nos han acompañado. La verdad es que estoy muy contento y muy feliz con la respuesta de la gente”, apuntó el alcalde, quien además invitó al público en general a acudir a las actividades y disfrutar del Carnaval de Kanasín.
“Sin duda ya es un Carnaval consolidado, ya es un Carnaval que se espera cada año, del que se habla y también del municipio”.
Entre las participantes destacó Nala, una perrita de pelaje negro que desfiló con un vistoso atuendo de rumbera, complementado con una colorida cola que captaba miradas a cada paso.
Sus dueñas, Gabriela Durán y Romina Sabatini, revelaron que ellas mismas confeccionaron el traje y se sentían orgullosas de ver a Nala disfrutar de la celebración, moviendo la cola y posando para las fotografías como toda una estrella de las fiestas carnestolendas.
El recorrido se inició en los bajos del Palacio Municipal y avanzó hasta la concha acústica, donde los perritos previamente inscritos aguardaban su turno para subir a la pasarela y presumir sus atuendos. En el contingente también intervinieron los soberanos del Carnaval, algunos de los cuales acudieron acompañados de sus mascotas.— Ilse Noh Canché



