PARÍS (EFE).— Una redada policial en el Louvre destapó esta semana un fraude de entradas y de guías turísticas a “gran escala”, que fue denunciado por el propio museo, informó ayer la famosa institución francesa.
“La operación policial, llevada al cabo el martes 10 de febrero de 2026, fue tras un informe del Museo del Louvre, como parte de su política antifraude, y tras las conversaciones en curso entre el personal del museo y la policía sobre prácticas fraudulentas”, indicó.
Con base en la información de la que disponía el museo, se sospechaba de la existencia de una red de fraude “a gran escala”.
“Estas actividades han llevado a la dirección del museo a implementar un plan antifraude estructurado, que incluye un mapeo del fraude, diversas medidas preventivas y correctivas (legales, técnicas y de control) y el seguimiento de sus resultados”, precisó.
La operación policial supuso la detención de nueve personas, entre ellas dos empleados del museo y dos guías turísticos, sospechosos de participar en una red de venta de entradas falsas y sobreventa de visitas guiadas, especialmente a turistas chinos, reveló “Le Parisien”.
Según una fuente policial, también se intervinieron tres vehículos, 130,000 euros en efectivo y casi 200,000 euros en cuentas bancarias, así como varias cajas de seguridad bancarias con la misma cantidad de efectivo.
