En Chichén Itzá se observará el fenómeno solar del descenso de Kukulcán días antes y después del inicio de la primavera
En Chichén Itzá se observará el fenómeno solar del descenso de Kukulcán días antes y después del inicio de la primavera

El inicio de la primavera, el equinoccio, el fenómeno de luz y sombra en Chichén Itzá y diversas conjunciones planetarias forman parte de los eventos astronómicos que se registrarán este mes.

Integrantes del Colectivo Astronómico Peninsular señalan que uno de los acontecimientos más relevantes será el 20 de marzo, cuando se registre el inicio de la primavera en el hemisferio norte, momento a partir del cual los días comenzarán a ser más largos que las noches.

Como ocurre cada año en estas fechas, en Chichén Itzá se presenta el fenómeno del descenso y ascenso de Kukulcán, efecto de luz y sombra que atrae a miles de visitantes. Este espectáculo puede observarse varios días antes y después del inicio oficial de la primavera.

Hoy podrá observarse durante gran parte de la noche la galaxia conocida como Ojo de Cocodrilo, registrada en el catálogo Messier con el número 94. Este objeto se localiza en dirección de la constelación de los Perros de Caza y su observación requiere el uso de telescopio.

Mañana 10 de marzo se registrará una conjunción entre la Luna y Antares, la estrella más brillante de la constelación de Escorpión. Ambos astros aparecerán por el sureste poco antes de la una de la madrugada y alcanzarán su mayor acercamiento alrededor de las 6:20 a.m., cuando se encontrarán ya muy altos en el cielo y próximos a quedar opacados por el brillo del día.

El 14 de marzo se registrará el máximo de la lluvia de meteoros de las Y-Nórmidas (Gamma-Nórmidas). Este fenómeno se inició su actividad desde el 25 de febrero y se prolongará hasta el 28 de marzo, pero su punto máximo será el día 14, con una frecuencia aproximada de seis meteoros por hora. Su radiante se encuentra en la constelación de la Escuadra, llamada en latín Norma, de donde proviene el nombre de esta lluvia de meteoros.

Esta constelación se localiza hacia el sur, muy cerca del horizonte, entre las constelaciones de Escorpión y el Lobo. La lluvia de meteoros se observa mejor a simple vista, sin telescopios ni binoculares, y preferentemente desde lugares con cielos oscuros, lejos de la contaminación lumínica.

También el 14 de marzo se registrará una conjunción entre Marte y Mercurio, con una separación aparente de 3 grados 57 minutos. Debido a que estos planetas estarán muy cerca del Sol, deberán buscarse cerca del horizonte este antes del amanecer, aproximadamente a partir de las 6:15 a.m., cuando Mercurio comience a aparecer y antes de que el brillo del cielo diurno los opaque.

El 17 de marzo se presentará una triple conjunción entre la Luna, Mercurio y Marte. Los dos primeros aparecerán por el horizonte este pocos minutos después de las cinco de la madrugada, mientras que Marte surgirá aproximadamente a las 5:25 a.m. Debido a su cercanía con el Sol, este fenómeno podrá observarse sólo durante un corto periodo antes de que el brillo del día los oculte.

El 18 de marzo se registrará la fase de Luna nueva, por lo que el satélite natural no será visible durante la noche.

El 20 de marzo también se prevé una conjunción entre la Luna y Venus. Aunque su mayor acercamiento ocurrirá alrededor de las 6 a.m., no será posible observarlo en ese momento debido a su posición con respecto al Sol. Podrá apreciarse por la tarde, después de la puesta del Sol, buscando a Venus sobre el horizonte oeste y, ligeramente por encima y hacia el norte, a la Luna con una delgada franja iluminada.

El 21 de marzo se podrá observar durante gran parte de la noche la galaxia del Remolino, registrada como el objeto número 51 del catálogo Messier (M51), ubicada en la constelación de la Osa Mayor. Para apreciarla será necesario el uso de telescopio.

La Luna alcanzará su perigeo, es decir, su máxima cercanía con la Tierra, el 22 de marzo, a una distancia de 366,858 kilómetros.

Ese mismo día también ocurrirá una conjunción entre la Luna y las Pléyades. El satélite natural se verá cerca de este cúmulo estelar, catalogado como M45 dentro del catálogo Messier. Ambos podrán observarse al anochecer en la parte oeste de la bóveda celeste.

El 25 de marzo la Luna estará en fase de cuarto creciente y también se registrará una conjunción con Júpiter, con una separación aparente de 3 grados 52 minutos. Ambos astros podrán observarse al anochecer prácticamente en el cenit y se acercarán gradualmente hasta ocultarse tras el horizonte poco antes de las dos de la madrugada del día 26.

Finalmente, el 29 de marzo se registrará una conjunción entre la Luna y Régulo, la estrella más brillante de la constelación de Leo. De manera curiosa, una conjunción entre estos dos astros fue también la que marcó el inicio del calendario astronómico del mes, cerrando así el ciclo de fenómenos celestes de marzo.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo

Apogeo

Mañana, la Luna se encontrará en su apogeo, es decir, en su mayor distancia con respecto a la Tierra, que será de 404,308 kilómetros. Su tamaño angular será de 29.5 minutos de arco. Al día siguiente, el 11 de marzo, la Luna estará en fase de cuarto menguante, por lo que sólo la mitad de su cara visible aparecerá iluminada.

Conjunción

El 27 de marzo se producirá una conjunción entre la Luna y M44. Antes de que oscurezca, la Luna se observará bastante alta en el cielo hacia el este, mientras que el cúmulo del Pesebre, también conocido como la Colmena y registrado como el objeto número 44 del catálogo Messier, podrá apreciarse cercano a ella.