El Museo de la Canción Yucateca reunirá a varias de sus embajadoras en una velada especial que celebrará la presencia y el talento femenino dentro de este género musical tradicional.
El evento, titulado “Las reinas cantan a su majestad la trova yucateca”, dará continuidad a una costumbre impulsada por Angelita Uribe Borges desde 2008, que año con año convoca a quienes han sido distinguidas con este título para interpretar algunos de los temas más representativos de la trova yucateca.
Durante la velada, las llamadas “reinas de la trova” ofrecerán al público una muestra del talento que las llevó a recibir este reconocimiento, al tiempo que el encuentro buscará resaltar el significado de esta figura dentro del ámbito musical.
Asimismo, el evento pretende dar mayor visibilidad al trabajo de las mujeres en la trova, un espacio que históricamente ha sido dominado por hombres. Varias de las intérpretes han señalado que, a lo largo de su trayectoria, se han enfrentado a distintos retos para abrirse paso y consolidar su presencia en los escenarios.
Entre las embajadoras que participarán figuran Kembly García Andrade, coronada en 2009; Rosy Briceño Loroño, en 2010; Dulce Amira Quiñones Sánchez, en 2011; Lissette Enríquez Palomo, en 2013; Graciela Rodríguez Medina, en 2014; Luceddy Herrera Manrique, en 2016; María Fernanda Escalante Fuentes, en 2019; María José Marrufo Lizama, en 2020; Doris Aracelly Carvajal Aké, en 2025, y Valentina Yoselin Montalvo Moreno, reina en 2026.
En entrevista con Diario de Yucatán, varias de ellas compartieron sus recuerdos, anécdotas y reflexiones sobre lo que significó haber recibido el título y sobre lo que esperan revivir durante esta noche especial.
Kembly García, considerada una de las pioneras al haber sido la segunda en ser coronada, recordó que en aquel momento t uvo que participar en numerosas entrevistas para explicar el sentido de este título y promover el evento entre el público.
Entre sus recuerdos más entrañables destacó su participación en el programa de Dzereco y Nohoch, experiencia que describió como divertida, aunque también llena de nervios. García señaló que su principal ejemplo ha sido su padre, quien también es trovador y la acompañará en el escenario durante la velada, lo que para ella representa un momento especial.
Graciela Rodríguez, por su parte, subrayó que el título de reina de la trova no es algo pasajero, sino un compromiso permanente con la música yucateca. “Una vez reina nunca dejas de ser reina”, expresó, al señalar que la mayoría de ellas continúa promoviendo la trova desde distintos ámbitos de su vida cotidiana.
Rosy Briceño, quien además de trovadora es cirujana dentista, maestra de secundaria y participante en obras de teatro musical, relató que su acercamiento a la trova estuvo influenciado por su tía, también llamada Rosy Briceño, y por su abuelo Juan Briceño, ambos artistas que la mantuvieron cerca de este género musical. Actualmente busca continuar difundiendo esta música entre las nuevas generaciones.
En el caso de Dulce Quiñones, quien se dedica a la elaboración de artesanías, el arte ha sido siempre parte fundamental de su vida. Señaló que comenzó como intérprete de huapangos y música ranchera, pero al encontrarse con la trova decidió permanecer en este género y trabajar para que llegue a un público cada vez más amplio.
Lissette Enríquez, abogada de profesión, recordó que desde niña observaba a los trovadores que se presentaban en el centro de la ciudad. Fue con su participación en un concurso organizado por Los Juglares cuando inició de manera activa su relación con la trova.
Luceddy Herrera, quien actualmente se desempeña como estilista de mascotas, recordó que el momento de su coronación fue especialmente competido. Proviene de una familia con fuerte tradición musical, en la que varios de sus integrantes se han dedicado a la música. Entre sus mayores referentes menciona a su abuelo, integrante del trío Los Costeros de Dzidzantún.
María Fernanda Escalante, maestra de arte y propietaria de una florería, señaló que su coronación coincidió con su etapa universitaria, por lo que tuvo que equilibrar sus estudios con las responsabilidades que implicaba representar a la trova. Recordó ese período como desafiante, pero también satisfactorio, ya que le permitió participar activamente en la promoción de este género. Entre sus experiencias destaca un trío en el que, junto con su hermana, ofrecía serenatas.
María José Marrufo vivió una experiencia distinta debido a que su coronación fue en 2020, durante la pandemia. Por esa razón, su participación como reina se vio limitada en un inicio y no fue sino en 2022 cuando pudo asistir a algunos eventos. Marrufo proviene de una familia de trovadores, pues su padre también se dedica a este género musical.
Doris Carvajal, maestra de artes a nivel secundaria, aseguró que desde niña escuchaba trova y que actualmente busca compartir este gusto con sus alumnos, enseñándoles canciones del género con la intención de acercar a nuevas generaciones a esta tradición musical.
Por su parte, Valentina Montalvo, actual reina e integrante del trío Esplendor, señaló que asume con responsabilidad su papel como representante de la trova yucateca con el objetivo de impulsar este género entre los jóvenes y evitar que se pierda el significado de esta expresión musical romántica.
La velada de reinas se llevará al cabo mañana miércoles, a las 8 p.m., en el Museo de la Canción Yucateca, ubicado en la calle 57 entre 50 y 48 del barrio de la Mejorada.— PABLO MAY PECH
