Una novela corta, de menos de cien páginas, con la que se podrían sentir identificadas las personas que afrontan un vacío existencial, que tienen un perro de mascota o que guardan un gran secreto es “El gran danés”, de la argentina Corina Bistritsky, quien la presentó anteanoche en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey).
La protagonista y un perro tan grande como sus problemas existenciales no tienen nombre, a diferencia de otros personajes del libro, el primero que publica la escritora y artista visual.
Si el perro ayudó a la protagonista a transitar por la existencia o si ella ayudó al gran danés a vivir, dándole la atención necesaria, se podrá descubrir leyendo la novela, en la cual el animal es un actor secundario, aunque juega un papel importante.
Anteanoche, los comentarios al libro estuvieron a cargo de Marisol Iturrios, quien explicó que “El gran danés” narra el descubrimiento por la protagonista de una historia familiar mientras afronta la ruptura con su novio, músico que se vuelve famoso y al que se encuentra hasta en la radio del taxi.
“A primera vista parecería que es la historia de una chica con su perro pero la narración va más allá, rayando en la tristeza, el vacío existencial y otras formas de vivir sin interés”, dijo.
A la protagonista le gusta salir a caminar en la noche y en una ocasión se encuentra con un perro mientras está lloviendo. El animal la sigue y no la deja ir, la escoge y dice: “Yo me voy contigo”.
Bistritsky reveló que comenzó a escribir la novela en 2017 y la concluyó en 2025.
Al empezar a ir un taller de escritura, “la primera escena que quise escribir fue el encuentro entre una mujer de 30 años un poco vulnerable, perdida, como zombi, y un perro”, recuerda.
“Si bien el perro es un personaje secundario, es un personaje también fundamental”, subrayó.
Iturrios añadió que la novela toca muchos temas, uno de ellos la actitud del personaje ante su propia vida. “No se baña, no arregla su cuarto, todo lo deja tirado; hay mucha desidia en su vida”, señaló.
“Claramente no quiere ser adulta y no quiere hacerse responsable de su vida; emparentada con el modo víctima”, agregó.
En la historia, el abuelo de la protagonista comete un crimen, un hecho real de la familia de Bistritsky. La obra visibiliza las partes oscuras de la familia, que para la autora era necesario “tapar y también abrir”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
Titulo segundo titulo
