Por Dr. Nelson Adrián Ramírez Ramírez
Las estadísticas oficiales ubican a Yucatán entre los estados con menor desocupación del país, lo que a primera vista sugiere dinamismo económico y bienestar laboral. Sin embargo, una mirada más detenida permite matizar esta lectura.
En el último trimestre de 2025 (ver ENOE-INEGI), la tasa de desocupación en la entidad rondaba el 1.1%, una cifra cercana al pleno empleo en términos teóricos. No obstante, otros indicadores muestran un panorama más complejo. Mientras el subempleo ha disminuido, la informalidad y las llamadas condiciones críticas de ocupación han aumentado.
Esto incluye a personas que trabajan menos horas de las que quisieran por falta de oportunidades o que, aun con jornadas extensas, perciben ingresos insuficientes.
Incluso, la propia definición de población ocupada incorpora a personas sin remuneración directa, lo que obliga a preguntarse qué tipo de empleo se está generando.
Parte de esta aparente fortaleza se sostiene en una realidad menos visible: la proliferación de empleos de baja calidad, con salarios reducidos, jornadas parciales o condiciones precarias; en otras palabras, el problema no desaparece del todo, solo se reconfigura.
En este contexto, plataformas digitales de transporte como Uber o aplicaciones de entrega a domicilio como Rappi o Didi Food han operado como una especie de válvula de escape. Permiten complementar ingresos y amortiguar la presión del subempleo, pero al mismo tiempo trasladan el costo a los propios trabajadores, quienes extienden sus jornadas para sostener niveles básicos de ingreso.
Así, el bajo nivel de desocupación convive con una intensificación del trabajo cotidiano. La estabilidad aparente del mercado laboral descansa, en parte, en la disponibilidad de miles de personas para extender sus jornadas, en condiciones flexibles, pero inciertas.
Más que negar los avances en materia de empleo, el reto es complejizar su lectura. Analizar no solo cuántas personas trabajan, sino en qué condiciones lo hacen.
Programa de Estancias Posdoctorales por México Secihti-Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales.
