• Patrick Dempsey, conocido sobre todo por su papel del doctor Derek Shepherd en “Grey’s Anatomy”, posa en el módulo de Tag Heuer, ayer en Ginebra. La feria Watches and Wonders continuará hasta el próximo lunes 20
  • Sobre estas líneas y a la izquierda, dos modelos Baignoire Myst de Cartier
  • Debajo, el tenista italiano Jannik Sinner termina de recorrer el módulo de Rolex en la feria Watches and Wonders, ayer en Ginebra
  • Sobre estas líneas, a la izquierda, una visitante captura una imagen de la cabeza animatrónica que representa a un relojero en el módulo de la firma suiza Ulysse Nardin; enfrente, “La búsqueda del tiempo”, excepcional reloj astronómico que fue creado por Vacheron Constantin para conmemorar los 270 años de fundación de la firma
  • Exhibición de correas confeccionadas a mano por Delugs, en la sección LAB de la feria. Aunque se abrió ayer, el público en general solo podrá asistir a partir del sábado 18
  • Sobre estas líneas, modelos Oyster Perpetual de Rolex. A la derecha, la exhibición instalada por Audmars Piguet en Watches and Wonders

GINEBRA (AP).— Las más reconocidas marcas de relojes de lujo se dieron cita ayer en Ginebra para participar en un cónclave de este opulento sector, en medio de la incertidumbre planteada por la guerra en Irán.

Se trata de la feria anual Watches and Wonders (Relojes y Maravillas), un encuentro de primer nivel en un sector ansioso por recuperarse tras dos años de contracción del mercado, con la esperanza de que eso incluya ventas en los países árabes del Golfo Pérsico.

Sin embargo, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha tenido un enorme impacto en la economía mundial, al incrementar los precios de la energía, frenar los envíos de fertilizantes y alterar los viajes aéreos, entre otras repercusiones.

Los relojes de alta gama no son la excepción. El alza vertiginosa de los precios de metales preciosos como el oro y la plata y los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump ya habían afectado al mercado. Ahora, las renovadas presiones inflacionarias y las dudas sobre la confianza del consumidor están introduciendo una nueva incertidumbre en el mercado, que genera decenas de miles de millones de dólares en ingresos cada año.

“La guerra en Oriente Medio sin duda tendrá un enorme impacto en las exportaciones suizas porque representa el 10% del total de las exportaciones de relojes, así que es bastante sustancial”, declaró Oliver Müller, fundador de la consultora LuxeConsult.

“Algunos mercados en Oriente Medio están totalmente paralizados”, añadió. En Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, “el 60 por ciento del negocio se hace con turistas. Así que, como se imaginará, ahora mismo no está pasando nada”.

La feria es una reunión de élite que exhibe innovaciones, impulsa acuerdos y reúne a 65 marcas de todo el mundo, aunque es apenas una pequeña parte de una industria que cuenta con unos 450 fabricantes de relojes tan solo en Suiza.

Se espera la asistencia de unos 60,000 visitantes.

“Tenemos muy pocas cancelaciones. Tuvimos que adaptar algunos viajes, pero esperamos una edición récord en términos de número de visitantes”, indicó Mathieu Humair, director general de la feria.

Incluso asistieron celebridades. La estrella del tenis Jannik Sinner y el actor Patrick Dempsey estuvieron presentes en la apertura.

Morgan Stanley, en el 9o. Informe Anual Swiss Watcher elaborado junto con LuxeConsult, apuntó en febrero que las exportaciones suizas de relojes disminuyeron un 1.7% el año pasado en términos de valor, en un año en el que el franco suizo fue relativamente fuerte frente al dólar estadounidense y el euro. Fue el segundo año consecutivo de contracción del mercado, según el informe.

“Cuando miras atrás, a hace un año, el tema era: los aranceles y la incertidumbre”, declaró el analista del sector Ming Liu. “Lamentablemente, seguimos estando en la incertidumbre, incluso más con lo que ocurre en Oriente Medio”.

Al igual que en el sector de los bienes de lujo en general, las marcas más grandes han ido ganando cuota de mercado. Cuatro de las aproximadamente 450 firmas de relojes de Suiza —Rolex, Cartier, Patek Philippe y Omega— representan más de la mitad de la cuota total del mercado minorista suizo, según el informe.

Y el segmento más exclusivo ha ido creciendo: los relojes artesanales con un precio superior a 50,000 francos (más de 63,000 dólares) por unidad representaron el 37% del valor total de las exportaciones suizas de relojes el año pasado, frente al 33.5% en 2024.

El informe de Morgan Stanley sostiene que los relojes fabricados en Suiza representan alrededor del 96% del mercado mundial de relojes de lujo, es decir, aquellos que se venden por al menos 2,000 francos cada uno (más de 2,200 dólares).

Grand Seiko, de Japón, es el “retador no suizo más creíble” y Titan, de India, está intentando abrirse paso hacia el nivel más alto.

Los suizos vienen de un año turbulento. Trump impuso el año pasado aranceles excepcionalmente altos a los bienes procedentes de Suiza, que alcanzaron un máximo del 39%, el más alto aplicado a cualquier país occidental desarrollado.

Una delegación de ejecutivos empresariales suizos viajó a la Casa Blanca y ofreció regalos a Trump, incluido un reloj de sobremesa Rolex, en noviembre. Al mes siguiente la administración de Estados Unidos anunció un acuerdo que redujo drásticamente los aranceles sobre los productos suizos.

Relojes Detalles

El mercado de los relojes de lujo resiente los efectos de la guerra en Oriente Medio.

Parálisis

“Algunos mercados en Oriente Medio están totalmente paralizados”, indicó Oliver Müller, fundador de la consultora LuxeConsult. En Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, “el 60% del negocio se hace con turistas”.

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