NUEVA YORK (HealthDay News).— Comer bien y hacer ejercicio antes de una cirugía disminuyen drásticamente las probabilidades de complicaciones en una persona, según un nuevo estudio.

Este tipo de cuidados de prerrehabilitación redujeron casi a la mitad las complicaciones postoperatorias, informaron los científicos en el “Journal of the American College of Surgeons”.

Además, encontraron que los pacientes pasaban un 11% menos de tiempo recuperándose en el hospital tras la cirugía si realizaban la prerrehabilitación.

“Estos hallazgos respaldan el valor de los programas de prerrehabilitación para optimizar la salud de los pacientes, especialmente de aquellos con alto riesgo de complicaciones o que pueden beneficiarse de un apoyo adicional antes de someterse a la cirugía”, afirmó la investigadora principal, la doctora Justine Lee, jefa asociada de cirugía plástica y reconstructiva en la Facultad de Medicina David Geffen de la UCLA.

La prerrehabilitación es un concepto emergente en medicina, con más hospitales ofreciendo programas de ejercicio, nutrición y apoyo psicológico para ayudar a prepararse para la cirugía.

En el nuevo estudio, los investigadores revisaron 23 ensayos clínicos que involucraron a más de 2,100 pacientes que habían participado en programas de prerrehabilitación, 18 de ellos centrados en el ejercicio y cinco, en la nutrición.

Los resultados mostraron que, en general, los programas redujeron las complicaciones postoperatorias en 48% y acortaron las estancias hospitalarias en 11%.

Los programas de ejercicio parecían ser más efectivos, según los investigadores.

Los pacientes que se sometieron a la prerrehabilitación con ejercicio tenían un 55% menos de probabilidades de sufrir complicaciones. Los programas de nutrición no redujeron el riesgo de complicaciones, pero se asociaron con estancias hospitalarias un 14% más cortas en comparación con la atención estándar.

“Tanto los programas de prerrehabilitación nutricional como los basados en ejercicio pueden mejorar la recuperación tras la cirugía, pero cada uno ofrece beneficios diferentes”, dijo la investigadora Catherine Cascavita, estudiante de medicina en UCLA.

“Se necesita más investigación para determinar qué tipo de programa funciona mejor para cada paciente y su cirugía específica”.

El tipo de cirugía podría haber influido en la efectividad de estos programas, advirtió Cascavita.

Los programas basados en ejercicio se usaban principalmente en cirugía ortopédica, mientras que los de nutrición se empleaban principalmente en cirugías gastrointestinales y cardíacas.

Los futuros estudios deberán centrarse en hacer que los programas de prerrehabilitación sean más accesibles estandarizando los protocolos y reduciendo barreras como el costo y la cobertura de seguros.

“Estamos empezando a entender cómo podemos mejorar los resultados quirúrgicos antes de que un paciente se someta a la cirugía”, apuntó Lee.

De un vistazo

Efectividad

En nuevo estudio sobre las medidas de prerrehabilitación, los investigadores hallaron que el tipo de cirugía podría haber influido en la efectividad de estos programas.

Operaciones

Los programas basados en ejercicio se usaban sobre todo en cirugía ortopédica, y los de nutrición, en operaciones gastrointestinales y cardíacas.

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