CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Un recorrido a través de un laberinto que traza las cámaras de un sueño, un templo interior, entre umbrales donde viven 11 criaturas —una especie de Jano (mitad serpiente, mitad máscara tribal), un barquero, felinos y arcanos del Tarot—, es el que invita a hacer la exposición inmersiva “Leonora Carrington: Laberinto mágico”.
Su curador, Fermín Llamazares, explica que las esculturas estuvieron expuestas hace tiempo en Paseo de la Reforma y el proyecto surgió por un acercamiento, hace cuatro años, entre el estudio Cocolab y el Consejo Leonora Carrington.
“El Consejo hace la curaduría de la obra, revisa y da el visto bueno de los desarrollos alrededor de la obra, pero los creativos que diseñan toda la escenografía son expertos en Cocolab”, apunta Llamazares.
La muestra, agrega, puede describirse como algo cercano a una experiencia escénica. “La mayoría de las personas tenemos la idea de que una experiencia inmersiva es aquella donde con efectos de luz, mapping y animación de la obra se proyecta en la pared la pintura de algún artista, a la que se le da animación. En este caso es una inmersiva muy diferente porque tenemos la obra original y lo inmersivo es sobre la escenografía y no propiamente la obra; lo que se crea es el ambiente auditivo, visual y táctil de las piezas”, continúa.
Antes de entrar al laberinto hay un vestíbulo en el que se exhiben fotografías, pinceles de Leonora Carrington, fotografías, cuadros y una línea del tiempo desde el nacimiento hasta el éxito internacional de la artista, pasando por la influencia temprana del arte italiano, la amistad con los surrealistas y la llegada a México.
Exposición Detalles
“Leonora Carrington: Laberinto mágico” podrá visitarse hasta el 2 de septiembre próximo.
Ubicación
Está instalada en el Centro de las Artes Inmersivas (General Prim 90, Juárez), en Ciudad de México.
Experiencia
“Es algo inédito. Y algo inédito en Leonora y una muy buena experiencia”, afirma el curador Fermín Llamazares.







