“Es más útil entrar en un museo que hablar con cien políticos profesionales”, Kapuscinski Ryszard.
En el marco de la Noche Blanca, organizada por el Ayuntamiento de Mérida, a través de la Dirección de Cultura e Identidad, se inauguró en el Museo de Ciudad la muestra “Non Finito”. de JoCa.
Esta muestra abre un nuevo camino en la trayectoria del artista, ya que nunca fue identificado bajo su propio nombre (Carlos Algara) para no mezclar su trayectoria dentro de la industria cinematográfica con su trabajo dentro de las artes visuales.
La exposición está integrada por 33 piezas de pintura, dibujo y piezografía.
Su obra está basada en el retrato contemporáneo, el cual ha evolucionado de la mera representación física a una exploración compleja de la identidad, la subjetividad y la emoción, distanciándose del binomio tradicional (representación-semejanza), en el cual la carga emocional, el análisis psicológico del sujeto y la libertad del artista permite construir su propio discurso en este género pictórico.
El trabajo de JoCa está basado en un concepto artístico y estético que describe obras dejadas inconclusas (non finito) o intervenidas mediante descargas pictóricas como una forma intencional de crear el retrato, en las que deconstruye la imagen para otorgarles una visión de tiempo: captura el movimiento y la energía mediante técnicas visuales como líneas de velocidad y aparente desenfoque o un ocultamiento parcial del rostro.
La palabra retrato proviene del latín retractus, que es el participio del verbo retrahere (retraer o traer de nuevo) y que significa hacer volver atrás o traer de nuevo a la luz, refiriéndose a la acción de revivir, representar o plasmar la imagen o personalidad de alguien.
El nombre bajo el cual se reúne el corpus de obra que integra la muestra, “Non finito”, nos remite a la técnica renacentista que describe obras dejadas inconclusas intencionalmente, y en las que deconstruye la imagen para otorgarles una visión de tiempo, es decir, captura el movimiento y la energía mediante técnicas visuales como líneas de velocidad y aparente desenfoque. Lo cual nos permite acercarnos a la posmodernidad creativa, en la que la figuración, aplicada en el género retratístico, recobra su vigencia y actualidad.
Es así como el artista percibe las características formales que su sensibilidad le permite, anteponiendo la emotividad a la identidad retratada. Por lo cual la producción nunca es exacta a la realidad, sino que puede causar sensaciones de realidad o simularla; esta intervención o cancelación de la imagen le otorga una iconicidad muy alta al retrato, por lo cual la obra fusiona el concepto con la representación pictórica dentro de lo que consideraríamos la nueva figuración plástica.
Las características representacionales del personaje retratado son filtradas a través de la intuición del artista en imágenes con un alto nivel de iconicidad, y en el cual la deformación creada a través de las técnicas citadas (non finito, descargas pictóricas y el décollage, esta última es una técnica artística francesa que implica rasgar o quitar partes de una imagen original para crear una nueva, una forma de cancelación artística para crear una nueva) debemos entenderla como una intención expresiva y conceptual, no solo como género y lenguaje.
Es importante mencionar que también durante la Noche Blanca se inauguraron en el Museo de la Ciudad otras tres exposiciones: “Aetherium”, de Juan Gorupo; “Imaginarios en resistencia”, de Lizette Abraham y “Cortezas”, de Rodolfo Baeza, muestras que ratifica el interés del Ayuntamiento de Mérida a través de la Dirección de Cultura e identidad por las artes visuales, sustituyendo dignamente en parte la labor que realizaba el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay) que es hoy una carencia para la comunidad artística.
Ese espacio museal fue cerrado por la administración Estatal en turno con la promesa de reabrirlo una vez terminados los trabajos de restauración del inmueble. No obstante, albergo la esperanza de que las dos universidades con carreras en artes visuales lleguen a tener un espacio dedicado al arte actual (Universidad Autónoma de Yucatán y Universidad de las Artes de Yucatán) como tienen otros espacios universitarios en el país.
Crítico y Curador
