La cumbia resonó y se apoderó del cuerpo de quienes presenciaron el concierto de Chico Che Chico, que puso a bailar y cantar a la audiencia con los grandes éxitos del compositor tabasqueño.
El parque de San Juan fue el marco donde el ritmo se impuso y el sabor latino se dejó sentir a plenitud.
Decenas de personas se apostaron frente al escenario que se instaló la noche del sábado sobre la calle 69 con 62 y 64 para presenciar y disfrutar del concierto de Chico Che Chico, quien es hijo del cantante y compositor tabasqueño Chico Che, quien marcó toda una generación con su estilo único y sus letras ingeniosas y pegajosas.
El espíritu del artista se asomó en Mérida a través de su música y el afán de su hijo por perpetuar sus canciones, quien no tuvo que hacer mucho esfuerzo para conquistar a los presentes que de inmediato se pusieron a bailar y aplaudieron cada uno de los temas que interpretó.
Antes de que saliera al escenario, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada, subió a saludar a los meridanos reunidos en el evento, a quienes invitó a disfrutar del concierto y les recordó que la Noche Blanca es de todos los ciudadanos. Cuando se disponía a anunciar el inicio del concierto, el equipo de audio aún no estaba listo, por lo que para hacer tiempo bailó al ritmo de uno de los temas de Chico Che, cosechando los aplausos del público asistente.
Cuando finalmente todo estuvo listo, presentó a Chico Che Chico. Enseguida los ánimos se encendieron al ritmo de las primeras notas del “El restaurancito”: “Esa mesera que se pasea, y se menea, y al taco le da sabor..” se escuchó corear al público.
El calor de la noche no hizo merma en los presentes, a quienes no importó el sudor al bailar en el reducido espacio que había entre unos y otros.
Pronto el parque se convirtió en una pista de baile, en la que muchos adultos recordaron sus tiempos mozos, pero también los jóvenes que acudieron se dejaron llevar por su majestad la cumbia, contagiados por el ritmo de los temas que seguramente escucharon más de una vez en su propia casa, las de sus abuelos o tíos.
Y es que Chico Che fue un imprescindible de las fiestas y del “playlist” de todos los amantes del baile.
Por ello se dejaron seducir por canciones como “La estaca”, “Quién pompó” y “Los nenes con los nenes”.
El cantante marcó el ritmo de la noche con un popurrí de cumbias, al que le siguieron otros temas clásicos como “Vamos a Tabasco”, “Uy qué miedo”, “Dónde te agarró el temblor”, “De quén chon” y “El africano”.
También interpretó “Macorina”, tema con el que invitó a subir a las “macorinas y macorinos” a un reto de baile. Al final, tras ardua competencia, un chico de 18 años de San José Tecoh, fue el ganador, quien dijo ser un gran admirador de la música de Chico Che y de su hijo, a quien ha visto en al menos cuatro presentaciones.
Se llevó las palmas del público con su animado estilo de bailar, y Chico Che Chico lo invitó a quedarse en el escenario para bailar con él una canción más.
El baile continuó con buen ánimo hasta que el artista cerró su presentación cuando el reloj ya marcaba las 12:25 de la noche.
Muchos bailaron hasta que la última nota musical cesó y premiaron con aplausos y gritos de :bravo ” al artista, que puso de manifiesto que la cumbia donde suena se impone y que Chico Che sigue vivo en quienes lo recuerdan a través de su música.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Cariño entre dos estados
Chico Che Chico, quien vistió con el clásico overol qué caracterizada a su padre, agradeció la invitación a la Noche Blanca, y el recibimiento de los yucatecos. Por supuesto, mencionó el cariño que hay entre Yucatán y Tabasco.
