Hoy en día estamos viviendo un tiempo en que escuchamos de muchos casos de violencia, maltrato, ataques, guerras, etcétera, y todo esto puede causar incertidumbre, miedo, inseguridad en nuestra alma, mente y corazón. Vemos cómo la maldad se ha incrementado, al grado que puede haber temor de que dañen a nuestros seres queridos o a nosotros mismos.
Sin embargo hoy quiero decirte que la armadura de protección de Dios nos ayudará a hacer frente a todo temor que pueda causar al escuchar o ver el incremento de la maldad en el mundo entero. Necesitamos recordar que Dios es nuestro refugio, quien nos protege del peligro; es nuestro amparo y fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.
Debemos de ser fuertes y valientes, y no temer a lo que acontece en los tiempos actuales, pues recordemos que Dios siempre nos acompaña y nunca nos dejará ni abandonará; por ello, podemos decir con toda confianza que Él es quien nos ayuda y por ello no debemos de temer, su protección nos cubre si nosotros nos ponemos en sus manos y cuidado cada día de nuestras vidas.
La palabra de Dios nos dice en Isaías 41:10 lo siguiente: “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con la diestra de mi justicia”.
Josué 1:9: “Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas”.
Fundadora de Sublime Amor.
