El director huésped Alejandro Basulto al tomar la palabra, ayer
El director huésped Alejandro Basulto al tomar la palabra, ayer

MÉRIDA.- La Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) se prepara para regalar al público una experiencia emocional que transita entre la memoria, la identidad y el virtuosismo musical.

Este fin de semana, la OSY presentará el penúltimo programa de su temporada con una propuesta que une el universo sonoro de Richard Wagner, la juventud luminosa de Félix Mendelssohn y el homenaje a uno de los compositores yucatecos más importantes y menos difundidos del siglo XX, Fausto Pinelo Río.

Alejandro Basulto, director invitado para el cierre de mayo

Bajo la dirección huésped de Alejandro Basulto, el concierto promete una noche donde la música genera en una conversación íntima con el público.

“Es un programa bellísimo”, resumió Basulto ayer durante la rueda de prensa para presentarla.

La velada abrirá con ‘Palenque’, ballet inspirado en la cultura maya escrito por Pinelo Río, de quien este año se conmemoran seis décadas de su fallecimiento.

Para Basulto, incluir esta obra en el programa es más que un gesto conmemorativo, un acto de justicia cultural.

Esto es lo que somos”, dijo el director al referirse a la música de concierto yucateca, una tradición que, reconoce, sigue enfrentando enormes vacíos de investigación, edición y preservación.

Muchas partituras están incompletas o llenas de errores. Hay música que prácticamente permanece inédita. No podemos emitir un juicio completo sobre nuestros compositores porque todavía conocemos muy poco de ellos”.

Aun así, ‘Palenque’ deja ver un lenguaje musical profundamente evocador.

Basulto lo describe como una obra donde se perciben ecos del impresionismo europeo, cercanos por momentos a Debussy, pero conservando siempre una identidad profundamente peninsular.

La segunda gran parada emocional del programa llegará con el “Doble Concierto para violín y piano” de Felix Mendelssohn, interpretado por dos músicos de casa, muy queridos por el público yucateco.

Serán el concertino de la orquesta Christopher Collins e Irina Decheva, una gran pianista, quien compartió que esta obra tiene una historia fascinante.

Esto porque Mendelssohn la escribió cuando tenía apenas 14 años y durante más de un siglo permaneció perdida hasta ser encontrada en una biblioteca de Berlín en 1960.

Para Decheva, el concierto sorprende por la madurez musical de un compositor tan joven.

Es increíble que a los 14 años pudiera escribir una obra tan virtuosa y tan compleja”, comentó.

La pianista adelantó que el segundo movimiento posee un lirismo muy cercano a las célebres “Canciones sin palabras” del compositor alemán.

Violín y el piano, estrellas del penúltimo programa de la temporada

El violinista Christopher Collins adelantó que el doble concierto de Mendelssohn, que interpretará junto con la pianista Irina de Cheva, transita por una dinámica casi teatral entre ambos instrumentos.

Explicó que el primer movimiento funciona como una suerte de “competencia” entre el piano y el violín, donde ambos despliegan virtuosismo y carácter propio.

En contraste, el segundo movimiento abre un espacio más íntimo, en el que ambos solistas “se alinean” y entablan una conversación musical de gran lirismo.

Este cierre, añadió con buen humor, retoma ese diálogo, pero llevado a un terreno de mayor ímpetu y velocidad, con “más notas, más rápido”, en un final tan exigente como vibrante.

El primer violín de la Orquesta se confesó muy entusiasmado que, su problema con este programa es que “le gusta todo” y quisiera tocar también las piezas de Wagner.

Pero más allá del humor, el violinista destacó el momento artístico que vive actualmente la agrupación.

Sentimos que la OSY está mejor que nunca. Nosotros lo notamos y el público también. Este concierto es un paso más en esa trayectoria ascendente”.

Evolución de la OSY

Por su parte, Basulto habló desde la emoción personal. Recordó que él pertenece a la generación que vio nacer a la Sinfónica de Yucatán y crecer el movimiento musical en Mérida cuando todavía eran escasos los espacios de formación artística.

Yo conocí gran parte del repertorio sentado entre el público de la Orquesta”, contó.

Recuerdo ir con mis amigos a escuchar a Beethoven o el Huapango de Moncayo. Antes no había escuelas, no había proyectos, no había instrumentos. Era otro mundo”.

Hoy, décadas después, dirigir a la OSY representa para él cerrar un círculo.

Cuando yo empezaba, Christopher e Irina ya eran grandes maestros. Ahora tengo el privilegio y la responsabilidad de acompañarlos en el escenario”.

La segunda parte del concierto estará dedicada a Richard Wagner y ofrecerá un recorrido por algunas de las páginas más intensas y cinematográficas de su repertorio operístico.

El momento más especial será el dedicado a “El Idilio de Sigfrido”, obra íntima que Wagner escribió como regalo de cumpleaños para su esposa Cosima tras el nacimiento de su hijo Siegfried.

Basulto adelantó que la OSY interpretará la versión original de cámara, con apenas 13 músicos en escena, respetando el espíritu doméstico con el que la pieza fue estrenada en las escaleras de la casa del compositor.

A ello se sumarán los preludios de “Lohengrin” y la monumental obertura de “Rienzi”, piezas donde Wagner despliega toda su fuerza dramática, desde atmósferas celestiales hasta explosiones orquestales llenas de heroísmo y tensión.

Programa 11 de la OSY: fechas, horarios y dónde comprar boletos

El programa 11 se presentará en dos conciertos: el viernes 29 de mayo a las 20 horas y el domingo 31 de mayo a las 12 horas en el Palacio de la Música.

Los boletos pueden adquirirse en taquilla o a través de la página oficial de la Orquesta sinfonicadeyucatan.com.mx.

El penúltimo programa de temporada de la OSY se perfila como un viaje sonoro de contrastes, de la memoria musical yucateca de Fausto Pinelo al fulgor juvenil de Mendelssohn, pasando por la intensidad dramática de Wagner.

Te recomendamos leer: Tom Welling en Mérida: el Clark Kent de “Smallville” celebra 25 años de la serie