PARÍS (EFE).— La moda irrumpió con fuerza en Roland Garros 2026, donde las pistas de tierra batida se han convertido también en una pasarela de diseño deportivo. El Grand Slam parisino, tradicionalmente asociado con la elegancia, muestra una vez más cómo la vestimenta en el tenis femenino funciona como una herramienta de expresión personal, identidad e impacto mediático.
Una de las protagonistas fue la bielorrusa Aryna Sabalenka, número uno del mundo, quien llamó la atención por competir con un collar de diamantes.
Ante las críticas, la tenista defendió su elección al asegurar que la imagen personal influye en su confianza dentro de la cancha.
“Para mí es importante verme bien. Y si siento que me veo bien, juego mejor”, afirmó Sabalenka tras superar la primera ronda. La jugadora también explicó que le gusta “aportar un toque de moda a la pista” y que planifica cuidadosamente los accesorios que utilizará en cada Grand Slam.
Por su parte, Naomi Osaka llevó la apuesta estética a otro nivel con apariciones inspiradas en la alta costura parisina.
La japonesa, cuatro veces campeona de Grand Slam, debutó con un corsé negro y una falda plisada larga que ocultaban un vestido dorado diseñado por el suizo Kevin Germanier.
Días después, Osaka volvió a captar las miradas al ingresar a la pista Simonne-Mathieu con una cola de tul beige y un blusón de lentejuelas doradas que evocaban el brillo nocturno de la Torre Eiffel. “Creo que me parezco un poco a la Torre Eiffel cuando brilla por la noche”, bromeó la tenista.
La jugadora reconoció que la moda ocupa un lugar central en su identidad dentro y fuera de las canchas. Además, destacó la influencia que tuvieron Serena y Venus Williams en su visión del tenis y del estilo personal. “Crecí viendo las espectaculares entradas de Serena y Venus. Siento que el tenis ha perdido un poco esa dimensión creativa”, señaló.
La relevancia de estas figuras también queda reflejada en la exposición temporal “Ellas suben a la red”, instalada en el museo de Roland Garros.
La muestra recorre más de un siglo de evolución de la moda femenina en el tenis y su relación con la conquista de derechos de las mujeres dentro y fuera del deporte.
Desde los vestidos corseteados de principios del siglo XX hasta los diseños actuales cargados de simbolismo, la indumentaria femenina ha acompañado los cambios sociales y deportivos.
En este contexto, Osaka aparece como una heredera de la revolución impulsada por figuras como Serena y Venus Williams, confirmando que en Roland Garros el espectáculo ya no se juega únicamente con la raqueta.
