CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Vestida de novia, Mon Laferte confesó su amor a México entre lágrimas y ofició en el Palacio de los Deportes la que será la primera de sus tres bodas musicales en la capital mexicana por su gira “Femme Fatale”, con la que también estrenará el álbum, “Femme Fatale Vol 2’, en junio.
“México os amo…. bienvenidos al amor”, pronunció la artista al terminar las últimas notas de “Tormento”, un clásico de la artista.
Inmediatamente volvió a su reciente disco para entonar “Veracruz”, su canción de amor a México en la que narra con ternura y dolor el desamor que alguna vez vivió en tierras mexicanas, entre ellas las playas del estado costero.
La cantante, nacionalizada mexicana desde 2022, se sintió como en su casa tras haber tardado algo más de un año en regresar a su país con la gira de su reciente disco “Autopoiética” (2023), un homenaje de la artista al país norteamericano en el que critica la conquista española y defiende a las mujeres mexicanas.
La cantante y compositora se sentó con un ramo de rosas blancas para entonar uno de los temas más especiales de su nuevo disco, “My One And Only Love”, cuya letra recita junto a Natalia Lafourcade y Silvana Estrada. Con la boda aparentemente terminada, Mon Laferte lanzó su ramo al público y cantó una versión españolizada de “Can’t Take My Eyes”, un clásico de finales de la década de 1960 que ha sido interpretado por artistas de la talla de Michael Bublé o el grupo Muse.
La cantante preparó la segunda parte del show con pantallas que la mostraron vestida como una “femme fatale” a punto de presentar su candidatura a un concurso de belleza, que se transformó en una crítica hacia la cosificación de la mujer y contra el machismo.
Con esta reivindicación, la ganadora del Grammy Latino comenzó su tradicional show de cabaret al puro estilo “Chicago” para poner en alto las letras de “Pornocracia” o “Tirana”, algunos de sus más recientes éxitos.
“¿Me han echado de menos? Yo les extrañé”, reveló la cantante, de 43 años, en el meridiano del espectáculo, mientras los aficionados gritaban su nombre y portaban coronas con flores sobre sus cabezas.
La nostalgia es parte de su estilo, por lo que repasó temas como “Amárrame” (2017) o “Si tú me quisieras” (2015). Con el corazón un poco roto, confesó al público que dejó el repertorio más triste para el final, así fue que llegó el tema más esperado de la noche: “Mi buen amor”.
Los versos de este tema, que despuntó su popularidad, le provocaron un llanto profundo, que se fue disipando, como si la música en verdad fuera un bálsamo. El pulmón de su público fue la mejor ayuda para que la artista pudiera terminar el show con “Melancolía”, “Otra noche de llorar” y “Tu falta de querer”.
