El festival de la sopa de remolacha en Vilna, celebrado el sábado
El festival de la sopa de remolacha en Vilna, celebrado el sábado

VILNA, Lituania (AP).— Un festival que rinde homenaje a la emblemática sopa fría de remolacha de Lituania atrajo anteayer a decenas de miles de visitantes a su capital, que estaba completamente engalanada de rosa.

El festival de la sopa conocida como saltibarsciai durará tres días e incluye un almuerzo sincronizado en el que juerguistas de todo el mundo comparten la sopa sentados en largas mesas. Los organizadores calcularon que durante los tres días se consumirían más de tres toneladas métricas de la bebida de leche fermentada kéfir, un ingrediente clave, y que más de 100,000 personas asistirían al evento.

Los lituanos devoran esta sopa refrescante durante el corto verano del país báltico. Además de remolacha y kéfir, los ingredientes incluyen papas hervidas, huevos, pepinos y eneldo.

El festival atrajo a un público internacional, entre ellos el turista Connor Holmes, que llegó desde el Reino Unido después de encontrar el evento en internet y pensar que “era completamente ridículo en el mejor sentido posible”.

“Antes de darme cuenta, estaba construyendo un traje de armadura de caballero rosa, llevando una cuchara en lugar de una espada y decorando mi escudo con huevos, eneldo y papas”, contó Holmes.

“En ese momento, venir a Vilna y ver toda esta locura por mí mismo se sintió como el siguiente paso lógico”.

La ciudad se transformó en un enorme patio de recreo rosa, mientras turistas y residentes se vestían de ese color. Otros celebraron con disfraces de pepino, huevo y remolacha, mientras la ciudad acogía un desfile tanto por tierra como a lo largo del río Neris.

Jolanta Žukiene, una maestra de Vilna, comentó que este año era la cuarta vez que asistía al festival. El pasado sábado llevó a sus tres hijos y a su esposo. “Puedo ver cómo está creciendo el número de atracciones y de visitantes del extranjero, y Vilna se está convirtiendo en un verdadero imán para todos los que aman la buena comida y las experiencias únicas”, declaró Žukiene.

El festival forma parte de los esfuerzos de la ciudad por aumentar el turismo hacia el país báltico.

“Al ver a las multitudes en las orillas y los barcos decorados, bromeamos diciendo que la sopa fría de remolacha ya domina tanto la tierra como el agua”, indicó Dovile Aleksandraviciene, directora de la agencia de desarrollo de la ciudad. “Quizá lo próximo sea el aire”.

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