LONDRES (EFE).— El Ministerio de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte británico y su actual titular, Lisa Nandy, anunciaron la decisión de abandonar la red social X por considerar que no es “saludable” para la democracia.
“He decidido abandonar esta plataforma y mi ministerio también lo hará”, escribió Nandy en su perfil —todavía activo— de X.
De acuerdo con la ministra, que forma parte del actual Ejecutivo laborista de Keir Starmer, la red social nacida como Twitter y ahora renombrada como X, dirigida por el magnate tecnológico Elon Musk, “no es saludable” para la democracia ni para las comunidades. “Y no quiero apoyarla”, añadió.
“Una plataforma originalmente diseñada para la libertad de expresión, ahora favorece el abuso y la desinformación por encima del debate significativo”, agregó Nandy en su publicación.
La ministra británica precisó que seguirá activa en redes sociales como Instagram, Facebook y LinkedIn.
Opiniones divididas
La decisión de Nandy ha sido más contestada que aplaudida, puesto que el ministerio que dirige es, entre otras cosas, el responsable de la regulación de los medios en el país.
Carole Cadwalladr, periodista del diario “The Guardian” y finalista del Pulitzer por su investigación sobre la injerencia de Facebook-Cambridge Analytica en los procesos electorales, es una de las personas que criticaron la medida.
“1. Es literalmente tu trabajo regular esta plataforma; 2. Si no puedes, ¿qué significa eso? Dínoslo; 3. El Ministerio de Cultura no es ‘tuyo’, es nuestro. Tú lo custodias temporalmente; 4. ¿Pero Facebook está bien? ¿En serio?”, expuso Cadwalladr.
En los últimos meses Musk ha protagonizado enfrentamientos directos con el gobierno británico a través de X, especialmente contra Starmer, y ha amplificado discursos xenófobos y antiinmigración de perfiles de la extrema derecha del Reino Unido, así como sus llamamientos para trasladar la violencia a las calles del país.
Además, a principios de año el Reino Unido anunció la ilegalización de la generación sin consentimiento de imágenes íntimas hechas con inteligencia artificial (IA), tras la polémica de una de las funciones de la herramienta de X, Grok, que permitía la creación de imágenes sexualizadas de menores.
