Juan López Valadez explicó la disminución regional de las monarcas
Juan López Valadez explicó la disminución regional de las monarcas

La mariposa monarca, conocida por recorrer miles de kilómetros desde el sur de Canadá hasta los bosques de Michoacán, podría tener una segunda ruta migratoria que incluye a la península de Yucatán, de acuerdo con evidencia presentada por integrantes de la organización Alas Mayas durante una conferencia realizada en el Museo de Historia Natural.

Especialistas señalaron que esta ruta alternativa partiría de Florida, cruzaría Cuba y concluiría en territorio peninsular, donde además de utilizar la región como sitio de paso una parte de la población permanecería para alimentarse, reproducirse y completar etapas de su ciclo de vida.

La hipótesis no es nueva. Fue planteada en 1977 por Barbara Mackinnon, pionera de la observación de aves en la península de Yucatán, quien relató que ese año observó miles de mariposas monarca agrupadas en palmeras de Celestún.

“Yo vi miles de mariposas monarcas colgadas en palmeras en el año de 1977, en Celestún. Yo di aviso al matrimonio Urquhart y para el siguiente año, en 1978, vinieron a comprobar el registro y me contrataron como su guía”, recordó.

Mackinnon explicó que, aunque en aquella ocasión no se logró documentar una colonia del tamaño observado inicialmente, sí se registró la presencia de la especie a lo largo de las costas de la Península, en el interior de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, así como en el Parque Nacional Arrecife Alacranes.

La bióloga Cecilia Álvarez Ricalde, integrante de Alas Mayas, aseguró que esta ruta “siempre existió”; sin embargo, durante décadas pasó inadvertida.

Explicó que la organización obtuvo su primer registro formal en Quintana Roo en 2019 y que, para 2023, ya se habían documentado orugas y crisálidas, lo que demuestra que algunas mariposas no solo atraviesan la región, sino que permanecen para reproducirse.

“Esta ruta ya existía desde hace muchísimo tiempo, solo que nadie la había observado ni prestado atención”, afirmó.

El guía naturalista William Cruz Canto admitió que inicialmente dudó de la presencia de la especie en Yucatán, incluso cuando un colega extranjero la señalaba durante recorridos turísticos. Sin embargo, tras confirmar personalmente los avistamientos, decidió integrarse a los trabajos de investigación de Alas Mayas.

El biólogo Luis Salinas Peba explicó que la permanencia de la especie en la Península está relacionada con la disponibilidad de alimento y de plantas hospederas para depositar sus huevos.

Entre ellas destacó la Asclepias curassavica, conocida como algodoncillo tropical, una planta ampliamente distribuida en la región que proporciona alimento a las larvas y aporta compuestos que hacen ligeramente tóxicas a las mariposas frente a algunos depredadores.

Por ello, recomendó fomentar el uso de plantas nativas en jardines y espacios públicos para favorecer la conservación de la especie y de otros polinizadores.

El biólogo Roger Sosa Pinto afirmó que la evidencia más sólida surgió a partir de un proyecto iniciado en 2024 por Cellular Tracking Technologies, empresa que comenzó a colocar microtransmisores de apenas 0.06 gramos en ejemplares de mariposa monarca para seguir sus desplazamientos.

Uno de esos ejemplares, identificado como Paola CUB002, permitió documentar el recorrido.

La mariposa fue registrada en Guanahacabibes, Cuba, donde fue analizada y liberada el 15 de octubre de 2025. Dos días después, el 17 de octubre, fue detectada en Río Lagartos, Yucatán, para posteriormente desplazarse hacia Veracruz, donde finalmente se perdió la señal del transmisor.

El biólogo Juan López Valadez señaló que divulgar esta información resulta fundamental, ya que los registros indican que la población de monarcas observada en la Península ha disminuido considerablemente respecto a las miles de mariposas documentadas en la década de 1970.

Indicó que, con base en los monitoreos realizados, las monarcas permanecen en la región entre octubre y febrero, mientras que de marzo a mayo desarrollan su etapa reproductiva y realizan el desove.

Añadió que ciudadanos organizados han impulsado acciones de conservación, como un jardín para polinizadores en Cozumel y un comité de monitoreo en Isla Mujeres.

Roger Sosa Pinto aseguró que han solicitado apoyo institucional para proteger esta nueva ruta migratoria, aunque hasta ahora la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente.

“Todo esto se ha estado organizando por la sociedad civil. Se le ha notificado a las autoridades y sus respuestas han sido negativas; dicen que tienen demasiado trabajo protegiendo a otras especies y no tienen capacidad, pero ellos están obligados por ley”, expresó.

Los especialistas consideran que la península de Yucatán debería ser reconocida oficialmente como un sitio de importancia para la conservación de la mariposa monarca, lo que además abriría oportunidades para fortalecer el turismo de naturaleza.

William Cruz advirtió que la expansión urbana en las costas, la pérdida de manglares y el avance de la ganadería en el Oriente reducen la disponibilidad de plantas hospederas indispensables para la especie.

“Hay una gran presión sobre esta especie y otras más que se ven afectadas por los desarrollos en las costas que arrasan con el mangle, mientras que la ganadería afecta al oriente del Estado, dejando sin plantas hospederas a las mariposas. Aunque muchos de nosotros hagamos esto por amor al arte, esta nueva información sobre la especie es una puerta para atraer más turismo a las comunidades”, concluyó.

La información presentada por Alas Mayas fortalece la posibilidad de que la península de Yucatán forme parte de una ruta migratoria alterna de la mariposa monarca, un fenómeno que durante décadas pasó inadvertido y que ahora comienza a documentarse con evidencia científica y seguimiento satelital.— Pablo May Pech

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