SAN DIEGO.- ¿La ficción ayuda a derribar barreras entre naciones y culturas? Para muchos escritores, y creativos hay una “universalidad” que hace que sin importar el idioma, todos podamos conectar al ver algo de nosotros mismos representado en pantalla.
Un reto de la diversidad en cine y televisión es contar historias que crucen fronteras sin perder su identidad, ni caer en estereotipos. Ser lo más auténticos que se pueda.
Llevar una historia de un país a otro siempre es un reto, aunque los casos de éxito al regionalizar una historia – sin perder de vista sus raíces – no son poco comunes (en México, ‘Don Gato y su pandilla’ logró una popularidad que no vio en Estados Unidos, por ejemplo).
Desde la San Diego Comic-Con 2026, el Diario platicó con figuras del cine y televisión (productores, actores de voz, editores, directores, etc…) sobre los retos actuales para la diversidad en el mundo del entretenimiento, y que esperanzas tienen para el futuro.
En esta serie sobre la diversidad en pantalla, presentamos sus conclusiones.
Migrando historias: cuando los personajes llegan a otro país
Usualmente, al hablar de diversidad se piensa primero en las historias originales: ¿hay un elenco diverso, o son todos de una misma etnia – comúnmente de tez clara -?, ¿cómo serán los personajes?, ¿cómo represento a ‘X’ grupo, de mi mismo país?.
Pero, también tenemos casos cuando un contenido debe “migrar” de un país a otro; no gracias al doblaje, pero con una nueva producción: nuevo elenco, nueva nación, nuevos escritores, etc…
Terry Weinberg, productora ejecutiva de series como “The Office“ y “The Tudors“ tuvo experiencia en esta migración al convertir a “Betty, la fea” en “Ugly Betty”, y después con programas como “Gentefied” sobre una familia mexicoamericana.
“Me enamoré de esa chica. Y vi mucho de ella reflejado en mí y en muchas otras personas. No importaba de dónde fuera ni qué idioma hablara. Era alguien que intentaba encajar. Que se sentía diferente, que nadie la consideraba hermosa. Y esos temas, ya sabes, se quedaron conmigo y con todos los que nos enamoramos de ella.

Así que quisimos tomar esa idea y ese personaje y construirlo de tal manera que nuestra Betty, la fea fuera igual. Tenía una familia hermosa. Amaba mucho a su familia, pero tenía grandes sueños. Igual que muchos de nosotros. Y dentro de esos grandes sueños, nunca comprometió quién era“.
Weinberg resaltó que el “secreto” para conectar a las audiencias de diferentes culturas es la “familiaridad”; el encontrar una ‘universalidad’, o aquellas cosas que las personas en todos lados tienen en común.
“Para nosotros, se trataba de crear una familia amorosa, que se divirtiera junta y disfrutara de la vida, y queríamos celebrar esa cultura. Queríamos celebrar a esa familia, pero al mismo tiempo ser fieles a las dificultades por las que tuvo que pasar, ya fuera inmigración, atención médica, esas cosas con las que las familias tienen que lidiar.
Esas cosas suceden ahora más que nunca. Así que para nosotros, simplemente queríamos contar la historia de una hermosa familia y una niña. Era casi como si alguna vez hubieran visto El Mago de Oz: Betty y su familia estaban en Kansas, y Betty quería ir a Oz y ver cómo era ese sueño. Pudimos ver ambas caras de la moneda, pero nos encantó pasar tiempo con la familia. Ese fue el núcleo de la serie“.
Lo importante en las historias es, a criterio de la productora, es: “respetar las raíces”.
“Honras el origen de su historia. Honras de dónde provienen el personaje o la familia, y cuál es su vida auténtica y real. No creas estereotipos ni arquetipos extraños; se trata de la verdad sobre quién es esa familia. Mantenerse fiel a los valores verdaderos y a la autenticidad de esa experiencia humana conlleva una responsabilidad.
Yo lo veo como el ADN de la identidad de una persona. Deben hablar de sus orígenes, de lo que les influye, de la comida que les encanta, de los aspectos importantes de su cultura, de cómo conciben a la familia, de sus sueños y de los desafíos que enfrentan.
Mientras te mantengas fiel a la esencia de los personajes, de la comunidad o de la familia, el éxito está asegurado“.

Aunque “hemos rotó normas que estaban vigentes hace 20 años […] aún hay mucho trabajo por hacer”, dijo la ejecutiva, quien destacó la importancia de historias originales que ayuden a representar lo diverso que es el mundo real.
“Siempre ha formado parte de mi trayectoria como productora. Cuando ocupaba el cargo de vicepresidenta ejecutiva en NBC y me encargaba de la programación, siempre buscaba historias diversas. Buscaba historias sin importar su procedencia, siempre que fueran interesantes, únicas y mostraran facetas culturales que el público no estaba necesariamente acostumbrado a ver. Resulta incómodo salir de un entorno que consideramos seguro. Desde la perspectiva de la programación, la gente suele preguntarse: ‘¿Quién va a querer ver una historia con la que no se siente necesariamente identificada?’. Pues bien, ¿saben una cosa? Todos podemos ver algo de nosotros mismos en los demás“.
“Como productora, sigo buscando ese tipo de historias —temas que van más allá de lo que habitualmente vemos— para llevárselas a un público que realmente desea verlas“, expresó.
“Debemos seguir trabajando con constancia para garantizar que todas las culturas estén representadas en la televisión“, agregó al indicar que, algo que aún le falta a la industria es “valentía y curiosidad” para buscar este tipo de historias.
*Terry Weinberg es productora ejecutiva conocida por series de televisión como “The Office“ y “The Tudors“, así como la adaptación estadounidense de la telenovela “Yo soy Betty, la fea”
El encuentro se realizó en el marco de su participación en el panel: “From Indies to Blockbusters: The Storytelling Power of Diversity” en San Diego Comic-Con 2026.
