NUEVA YORK (HealthDay News).— Quizá quieras evitar los vehículos autónomos si tienes antecedentes de lesiones en la cabeza, advierte un nuevo estudio.

Los jugadores de hockey que habían sufrido conmociones cerebrales repetidas tardaron más en responder cuando un vehículo autónomo se enfrentaba a una situación de tráfico compleja y necesitaba que ellos tomaran el volante, informan investigadores en la revista “Traffic Injury Prevention”.

Como resultado, podrían correr un mayor riesgo de accidentes de tráfico con un vehículo autónomo.

“Nuestra percepción es que un vehículo automatizado daría a las personas la oportunidad de relajarse, leer, trabajar o realizar cualquier número de otras tareas no relacionadas con la conducción”, dice el investigador Vipul Lugade, profesor asociado de fisioterapia en la Universidad de Binghamton en Nueva York.

“Sin embargo, habrá un período de transición en el que no eres exactamente un pasajero ni siempre un conductor”, advierte.

Muchos vehículos autónomos en desarrollo requieren que la gente intervenga en ciertas situaciones, como para detenerse bruscamente, desviarse o responder a cambios en la ruta.

“El coche puede realizar la conducción rutinaria por sí solo, pero en situaciones más complejas, como en zonas de construcción o cuando hay peatones, se espera que el conductor asuma el control manual”, indica la investigadora principal Chao Shi, profesora adjunta de ciencia de sistemas e ingeniería industrial en la Universidad de Binghamton.

Para el estudio se evaluaron dos grupos en un simulador de conducción: 17 jugadores de hockey sobre hielo con antecedentes de conmociones cerebrales o impactos en la cabeza, y 17 personas de edad similar que no practican deportes de alto contacto.

El equipo científico dio seguimiento a la capacidad de anticipación de los conductores ante los peligros que se avecinaban y cómo actuaban cuando necesitaban asumir rápidamente el control manual del vehículo.

Tras una sesión de conducción de una hora, surgió una clara división entre ambos grupos.

Los atletas no tuvieron peores resultados en pruebas cognitivas ni sintieron más estrés mental por la simulación, pero fueron notablemente más lentos en tomar el control manual cuando se necesitó.

Los jugadores de hockey tuvieron una tasa de éxito del 81% en la toma de control, en comparación con el 93% del otro grupo.

También pasaron menos tiempo manteniendo el control manual con éxito, y el estudio encontró que les resultó más difícil responder preguntas tras el evento de toma de control.

“Eran menos propensos a esperar lo que pasaría en los próximos segundos. ¿Habrá más coches en la carretera?’ ¿Necesito reducir la velocidad para evitar riesgos potenciales?’ Y esto se refleja en su rendimiento al volante”, subraya Shi.

Los vehículos autónomos necesitarán mejores sistemas de intervención que puedan tener en cuenta las diferencias en la capacidad de respuesta de los conductores, según los investigadores.

Los exámenes de formación vial y de permiso de conducir podrían adaptarse para asegurar que las personas con diferentes capacidades cognitivas puedan asumir la responsabilidad adecuada al volante.

De un vistazo

Reanudación

“Lo que este estudio pone en duda es si la gente realmente estará dispuesta y, más importante aún, podrá reanudar la conducción tras largos períodos de desconexión”, señala Vipul Lugade.

Capacidad

Los vehículos autónomos necesitarán tener en cuenta las diferencias en la capacidad de respuesta de los conductores.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán