CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Mónica Huarte sigue tomando clases de actuación para aprender.
Lo hace después de más de tres décadas de carrera, de transitar entre la comedia, el drama y el teatro musical y de haber conseguido una postulación al Ariel como Mejor Actriz por la película “Señora influencer”.
Algo le llama la atención cada vez que toma un nuevo taller: dice que entre sus compañeros casi nunca encuentra actores con una trayectoria similar a la suya.
“Me impresiona que nunca veo actores profesionales. Siempre veo chavitos y creo que es por el miedo a que los vean equivocarse”, cuenta la actriz mexicana.
A Mónica Huarte le gusta colocarse en esa posición incómoda de no tener todas las respuestas. En uno de esos talleres, realizado en España, coincidió con Javier Bardem y descubrió al ganador del Oscar enfrentándose a la misma incertidumbre.
“Estaba ahí enfrente diciendo: ‘No sé por dónde hacer este personaje’. Es valioso ver a alguien tan grande decir: ‘No sé’. Verlo con esa humildad de decir: ‘Estoy intentando y me estoy equivocando’, es muy inspirador”, recuerda.
La experiencia conecta con el terreno que explora “El club del pie izquierdo”, comedia dirigida por Celso R. García en la que comparte créditos con Adrián Uribe y María León: atreverse a intentar algo incluso con la posibilidad de fracasar.
La cinta sigue a Juan Pablo (Adrián Uribe), un vendedor de seguros de 40 años atrapado entre la oficina, el tráfico y la rutina familiar.
Su vida cambia cuando llega por casualidad a una academia y comienza a tomar clases de reguetón con Paulina (María León), una bailarina que también carga con sus propios temores después de haber abandonado las competencias.
Huarte interpreta a Moni, una de las integrantes del grupo de principiantes que encuentra en el baile un espacio para divertirse sin necesidad de dominarlo.
“Tenemos muy presente el qué dirán. Estamos acostumbrados a que el exterior sea el que nos determine: tiene que ser por ti, atreverte a hacer cosas nuevas”.
