Cuando hace 10 años se presentó el libro “100 discos del rocanrol mexicano”, una revisión periodística de los álbumes que dejaron huella en la discografía musical nacional, para muchos la obra, aunque valiosa e interesante, dejó al margen producciones que bien pudieron tener cabida en sus páginas.
La diversidad de subgéneros y la presencia de bandas emergentes que irrumpían en la escena musical en cada región del país terminaron haciendo de este ejercicio literario una valiosa aportación a la memoria del rocanrol en México y, al mismo tiempo, una base sólida para continuar enriqueciendo la lista.
Bastó una década para duplicar el número de álbumes comprendidos en ella, lo que permitió, en 2022, el lanzamiento de “200 discos chingones del rocanrol mexicano”, una obra de periodismo musical coantologada y coordinada por los periodistas Alejandro González Castillo y David Cortés.
La mañana de ayer, en el marco de las actividades del Encuentro del Sector Musical Independiente de Yucatán 2026, que se lleva al cabo desde el pasado lunes 7 y finalizará hoy, se realizó en la Cineteca del Teatro Armando Manzanero la presentación del libro con la asistencia de González Castillo.
El coautor, acompañado por el moderador Miguel Galicia, ofreció al público una revisión de la trascendencia de la obra, a cuatro años de su lanzamiento.
Entre otras cosas, se explicó que este trabajo no funciona como una historia cronológica estricta, sino como un mapa de la riqueza sonora de México durante un período de 60 años, de 1960 a 2020.
La obra compila más de 200 reseñas detalladas de álbumes considerados sobresalientes, que ayudan a entender la identidad musical y social del país, aunque en el título se redondeó la cifra a 200 discos.
Diversidad de géneros
Para su elaboración se contó con el apoyo de casi medio centenar de críticos musicales, periodistas culturales, melómanos y músicos de la escena nacional, quienes hicieron aportaciones para enriquecer el libro.
Por otro lado, aunque lleva el término “rocanrol” en el título, la selección es sumamente inclusiva y expande sus fronteras hacia géneros como el punk, metal, ska, hip-hop, pop, progresivo, dark, rap y música experimental.
Entre las obras analizadas se encuentran clásicos indiscutibles como “Simplemente”, de El Tri, y “¿Dónde jugarán las niñas?”, de Molotov, al igual que propuestas contemporáneas y diversas como “Hasta la raíz”, de Natalia Lafourcade.
El libro fue publicado bajo el sello de la editorial independiente Rhythm & Books, en colaboración con El Otro Rock, y consta de unas 432 páginas ilustradas. Se puede conseguir principalmente en tiendas en línea independientes especializadas en música y en grandes cadenas de librerías de México.
Aunque está casi agotado, todavía es posible encontrar ejemplares disponibles directamente en el sitio web de El Otro Rock Mexicano, uno de los proyectos aliados en la publicación del libro. El precio de lista oficial es de 490 pesos.
Última jornada
Hoy llegará a su fin el encuentro, con múltiples actividades y un Tianguis de Vinilos y Música a partir de las 12 horas en el Centro de Artes Visuales de Yucatán, ubicado en la calle 60 entre 47 y 45 del barrio de Santa Ana.
El programa incluirá conversatorios y actuaciones de grupos locales y DJ, así como la presentación, a las 18:20 horas, del libro “Yo soy la cumbia”.
A partir de las 19:30 horas se realizará el bailongo “Morras y vinilos”, con Jeni James, de Ciudad de México, y Tropi Klaw, de Yucatán. La entrada es libre.— Emanuel Rincón Becerra


