Descentralizar la mirada de los grandes rituales y de las actividades de los hombres en el área maya es una de las apuestas del libro “Los cuidados de los cuerpos y del territorio entre los mayas máasewáalo’ob de Quintana Roo”, de la doctora en Ciencias Antropológicas Anaid Karla Ortiz Becerril, que se presentará mañana jueves en el Cephcis de la UNAM.
Será la primera presentación de este libro, disponible de manera digital para todo el público y con descarga gratuita.
La autora recuerda que la palabra máasewáalo’ob es el etnónimo con el que se nombran los mayahablantes del centro de Quintana Roo, área en la que realizó las investigaciones que plasma en el texto.
En éste nombra y reúne una serie de prácticas que conoció durante su trabajo de campo y que están orientadas a procurar la continuidad de la vida, tanto de las personas como de otros seres con los que se comparte el territorio.
En el libro muestra que cuidar no se limita a la atención de una persona, pues también se cuidan los animales, las plantas, la milpa, el monte e incluso a los difuntos y a una amplia diversidad de seres no humanos presentes en el día a día de las comunidades.
Estos cuidados forman parte de actividades diarias como alimentar, sembrar, cocinar y atender un cuerpo, pero también de prácticas rituales y de las formas de relacionarse con el territorio.
Una de las ideas centrales del libro es que el cuidado de los cuerpos y el cuidado del territorio no pueden entenderse por separado.
El texto surgió a partir de la investigación doctoral realizada por la autora durante varios años de trabajo de campo etnográfico en las comunidades mayas de Quintana Roo. La tesis en la que se basa el libro recibió mención honorífica del Premio Fray Bernardino de Sahagún, otorgado por el INAH, lo que dio lugar a la publicación del texto.
Cerca de la comunidad
Anaid Ortiz indica que realizó el trabajo de campo durante 2021, pero fue en 2016 que comenzó a visitar las comunidades de Quintana Roo. En 2006 inició las visitas con fines de investigación, cuando era estudiante, e hizo su tesis de licenciatura sobre el cambio de actividad productiva en Cuzamá.
Explica que la gente de esa población estaba empezando a dejar el trabajo henequenero y dedicarse a la explotación turística de los cenotes. Fue así como se acercó a la región peninsular; originaria de Ciudad de México, ahora lleva cuatro años viviendo en Yucatán.
Comparte que la intención de enfocar su trabajo en los mayas de Quintana Roo se deriva de que el trabajo etnográfico y antropológico de la Península se centra principalmente en Yucatán, mientras que Quintana Roo es un área que ha sido un poco menos estudiada.
También tomó esta decisión porque al principio le llamaron mucho la atención las guardias a la Santa Cruz, lo que se conoce como la Academia Cruz Parlante, una práctica fundamental que se sigue conservando en Quintana Roo.
A partir de ahí comenzó a acercarse a las comunidades, pero con el paso del tiempo observó que en las prácticas cotidianas había mucho que decir y explorar.
Por ello, en lugar de estudiar los grandes rituales o temas más abordados, quiso estudiar la cotidianidad, principalmente la de las mujeres mayas y de otros actores de la comunidad.
En el texto no habla solamente de la armonía de los mayas con el entorno con una perspectiva idílica, sino que también plasma las pugnas constantes que afrontan, ya que tienen que llegar a acuerdos con otros seres dueños de los animales para cazar, negociar el crecimiento de la milpa y otros aspectos mediante los rituales.
La doctora en Ciencias Antropológicas manifiesta que con este libro busca descentralizar la mirada de los grandes rituales y las actividades masculinas, pues al observar la cotidianidad se dio cuenta de que las actividades son realizadas principalmente por mujeres.
Muchas veces se ha considerado que las actividades de las mujeres en el área maya podrían no ser tan significativas ni tener impacto en la comunidad, pero ella propone lo contrario: que sí lo tienen y que ese cuidado de las mujeres hacia la vida y la cotidianidad que sostiene a todos los habitantes, humanos, plantas y animales del traspatio, es fundamental para sostener la vida.
El libro salió a la luz hace apenas un mes. La presentación del jueves será a las 6 p.m. en la sede Rendón Peniche del Cephcis de la UNAM.
El texto se puede descargar en la página del INAH o directamente en https//:repositorio.inah.gob.mx/o-907831.— IRIS MARGARITA CEBALLOS ALVARADO
