Tras siete semanas en “La casa de los famosos México”, Masad Altamimi habla de la experiencia, el cariño del público y la amistad que construyó con Yahir.
Después de siete semanas de encierro y convivencia las 24 horas, el creador de contenido de origen saudí ya volvió a sentir la libertad.
Altamimi se despidió el domingo pasado de “La casa de los famosos México”, y se convirtió en el séptimo eliminado de la cuarta temporada. Lejos de asumir su salida como una derrota, asegura que se lleva algo que considera más importante, el cariño de la gente.
“Estoy feliz y contento, gracias a Dios. Siempre tomo las cosas positivas y las negativas las tiro atrás de mi espalda”, compartió Masad en entrevista, a pocos días de abandonar el “reality”.
Altamimi, quien llegó al programa como uno de los participantes de origen extranjero y reconoció desde su presentación que tenía dificultades para hablar español, asegura que la experiencia le dejó aprendizajes en lo personal y cultural.
“Ellos me enseñaron mucho de la cultura mexicana, el idioma y la cultura”, dijo al recordar la convivencia con sus compañeros.
Su paso por la casa no estuvo exento de diferencias. Uno de los momentos de tensión ocurrió con Cynthia Klitbo por un platillo preparado con tocino, ingrediente que Masad no consume por su religión.
La actriz reclamó que él no le había explicado previamente sus restricciones alimenticias, lo que generó un conflicto entre ambos.
También tuvo enfrentamientos con Ese Pérez, particularmente cuando Masad pidió que no se involucrara a su madre en las bromas y discusiones. Las diferencias llegaron incluso a provocar la intervención de otros habitantes para detener la confrontación.
Sin embargo, al hacer un balance de su estancia, Masad prefiere quedarse con las relaciones que construyó y afirma que, una vez fuera de la casa, no guarda resentimientos.
Entre esas relaciones, una ocupa un lugar especial, la que construyó con Yahir. Desde los primeros días de convivencia ambos desarrollaron una cercanía que se hizo evidente durante el programa y que Masad describe como una hermandad.
“Yahir es una buena persona conmigo, fue cariñoso, respetuoso y amable”, dijo.
La amistad entre ambos también fue reconocida durante la emisión del “reality”. Antes de la salida de Masad, Yahir llegó a referirse a él como una de las personas con las que había creado un vínculo importante dentro de la casa.
La permanencia del cantante en la competencia continúa, pues se encuentra entre los habitantes que avanzan hacia la recta final.
Masad también dejó momentos que se alejaron de las discusiones y que permitieron al público conocer otras facetas de su personalidad.
Fortaleza y honestidad
Su habilidad para preparar postres, sus particulares elecciones de vestuario y algunas escenas de humor fueron parte de la imagen que construyó durante su permanencia en el programa.
Para él, la mayor fortaleza dentro de la casa fue aprovechar la oportunidad para mostrarse tal como es y aceptar tanto los momentos favorables como los difíciles.
Masad quedó fuera de la competencia luego de enfrentarse al voto del público en la gala del domingo pasado.
En riesgo de salir también estuvieron Gema Garoa, Karina Torres, Brianda Deyanara y Mariana Ochoa; finalmente, el saudí se despidió y perdió la posibilidad de continuar por el premio de cuatro millones de pesos.
Lejos de lamentar la eliminación, encontró otra manera de medir lo que ganó.
“Gracias a Dios gané mucho cariño y nuevos seguidores”, afirmó.
Esa respuesta resume la manera en que Masad quiere recordar su paso por el “reality”, como una experiencia que le permitió acercarse a un público mexicano más amplio y conocer desde dentro una convivencia marcada por diferencias de personalidad, costumbres y formas de entender la vida.
Ahora, con las puertas de la casa cerradas, el saudí mira hacia adelante.
Durante la conversación adelantó que quiere realizar una gira por México, y que tiene varios proyectos en puerta. Por ahora, trabaja para Televisa.
Yucatán está entre los lugares que quiere visitar. “Quiero llegar a Yucatán, sé que es bello”, dijo al despedirse.— DARINKA RUIZ
