CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— La menopausia puede elevar el riesgo cardiovascular de las mujeres debido a cambios experimentados en esa etapa, como el aumento de los niveles de colesterol, la presión arterial y la grasa abdominal, por lo cual especialistas mexicanos llamaron ayer a reforzar la prevención desde la transición hacia esta etapa y no esperar a que aparezcan los síntomas para atenderse.
“Independientemente del tratamiento que tengan o del comportamiento que tengan, el colesterol, específicamente el colesterol malo, va a tener un aumento considerable una vez que empieza la transición menopáusica”, explicó la doctora María Fernanda León Blanchet, cardióloga especializada en imagen cardiovascular.
Durante una conferencia con motivo del Día Mundial del Corazón, que se conmemorará el próximo martes 29, la especialista señaló que los cambios hormonales asociados a la menopausia también favorecen la aterosclerosis, la acumulación de grasa visceral y el incremento de la presión arterial.
La aterosclerosis es un proceso progresivo en el que se acumulan grasa, colesterol y calcio en las arterias y que puede avanzar durante años sin síntomas hasta provocar un infarto o un accidente cerebrovascular.
Causa de muerte
La doctora León recordó que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte tanto en hombres como en mujeres y sostuvo que una de cada tres mujeres fallecerá por una causa cardiovascular.
El riesgo femenino cambia a lo largo de la vida y puede estar condicionado también por factores específicos, como el embarazo o una menopausia prematura, además de otros modificables como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad.
A ello se suman la hipertensión y el colesterol elevado, que pueden ser tratados con éxito si se identifican oportunamente, explicó la especialista.
Por su parte, el doctor Pedro García, coordinador de la Sociedad Mexicana de Cardiología, advirtió que gran parte del riesgo cardiovascular se desarrolla de manera silenciosa, de ahí la necesidad de vigilar factores como la presión arterial, los niveles de colesterol, la glucosa y el peso antes de que aparezcan complicaciones.
“Establecer desde la niñez medidas para llevar una vida saludable y continuar durante la edad adulta puede prevenirla y reducir la aparición de un evento cardiovascular”, señaló el especialista.
Laura Rodríguez, cardióloga y electrofisióloga, recordó que la aterosclerosis puede comenzar desde las primeras décadas de vida y destacó la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, la obesidad y el tabaquismo entre sus principales factores de riesgo.
En México, las enfermedades cardiovasculares mantienen una elevada carga de mortalidad.
Durante 2025 se registraron 177,673 muertes por enfermedades del corazón y 32,760 por padecimientos cerebrovasculares, que en conjunto representaron más del 23 % de las defunciones del país, según cifras preliminares del Inegi citadas por la Sociedad Mexicana de Cardiología.
