Cuando Yatzil Balam buscaba un tema para su proyecto escénico unipersonal, nunca imaginó que encontraría en Gonzalo Guerrero, considerado el padre del mestizaje en Yucatán y el continente, a un personaje tan fascinante y cercano a su propia historia.
Marco Magoa, nombre real del artista, comparte con Guerrero su origen español y el sentimiento de rechazo de su tierra natal. El personaje histórico fue incluso insultado por luchar al lado de los mayas peninsulares, mientras que el actor asegura que España no representa para él un lugar de pertenencia y que actualmente es en Yucatán donde mejor se siente.
Entrevistado mientras se dirigía a la zona arqueológica de Chichén Itzá, Yatzil Balam habla de “Yo no soy fuego, Yo, Gonzalo, yo Guerrero”, su más reciente producción escénica, que presentará en Mérida mañana viernes y el sábado.
“Yatzil (Cosa amada o ser querido, en maya) Balam (jaguar o brujo). Este será mi nombre artístico siempre que esté en México, entre ustedes”, explica a Diario de Yucatán.
“¿Serías capaz de dar tu vida para proteger la dignidad del otro?”, plantea el intérprete, al señalar que esta pregunta constituye el eje de la obra, que presentará en cinco ciudades.
El montaje también aborda la realidad actual, en la que resulta difícil reconocerse en los demás, en la comunidad internacional, los líderes políticos, los pueblos y las familias.
El artista expresa su desencanto ante esta situación, aunque admite que continúa avanzando con la esperanza de encontrar algún gesto de ternura.
Al referirse al contexto histórico, recuerda la España del siglo XVI, cuando se perseguía a quienes eran considerados diferentes y los conquistadores cruzaban los mares en busca de territorios ajenos.
En ese escenario sitúa a Gonzalo Guerrero, quien, después de un naufragio, fue apresado por los mayas en Yucatán, se casó con la hija de un cacique y tuvo descendencia.
Cuando Hernán Cortés intentó que regresara con los españoles, Guerrero rechazó la propuesta y decidió permanecer con los mayas.
“Los españoles lo tacharon de renegado, traidor, idólatra y sometido a la lascivia de una india”, recuerda el actor, quien añade que, según las crónicas, Guerrero murió combatiendo contra los españoles al lado de los mayas.
“Fue un buen hombre”, reflexiona.
Sobre la propuesta escénica, explica que construyó un altar para honrar, mediante cantos de amor, a quienes salieron a conquistar el mundo pero terminaron conquistados por las culturas que encontraron.
“Amada mía, hijos míos queridos: ¿Veis el colibrí besar mis labios? No reneguéis de mí. Se me ha mezclado todo en el alma; los amargos recuerdos y el amor que os tengo, pero honrad mi memoria porque… Yo no soy fuego. Yo, Gonzalo. Yo, Guerrero”, cita de uno de los pasajes de la obra.
En otro momento, el personaje advierte: “Un día, sabedlo, se os van a caer del cielo las estrellas y todo será negro por un tiempo. Solo podrá salvaros el amor”.
Para Yatzil Balam, Gonzalo Guerrero representa su alter ego y una fuente de inspiración, pues fue un hombre que renunció a los suyos y encontró en otra cultura su patria, el amor y un lugar donde vivir, aunque esa decisión le valió el desprecio y la incomprensión en España.
“En esta obra yo nombro a Gonzalo y él habla de mí; como hermanos gemelos que se entienden solo con mirarse. Yo creo que esta obra es un grito de amor… O una batalla a muerte”, asegura.
Yatzil Balam es actor, director, dramaturgo y productor teatral con amplia trayectoria internacional.
En 2007 fundó la compañía teatro4m. Habla español, inglés, árabe e italiano, idiomas en los que ha dirigido y presentado más de 30 espectáculos, muchos de ellos escritos por él.
Su trabajo ha llegado a Marruecos, Namibia, Egipto, Estados Unidos, Reino Unido, Dinamarca, Túnez, Jordania, Sudán, Iraq, Mauritania, Italia, Argelia, México y España, con el respaldo de embajadas, universidades e instituciones internacionales.
A lo largo de su trayectoria ha escrito y dirigido más de 15 obras teatrales.
“Me siento profundamente emocionado de poder presentar esta obra en Yucatán, el lugar donde se generó esta historia, el único sitio de México donde se conoce a Gonzalo Guerrero, más que en el resto del país, el continente e incluso España, donde casi no se sabe nada de su historia”, expresa.
El intérprete reitera que encuentra numerosas coincidencias entre su vida y la del personaje histórico, por lo que considera que esta propuesta tiene un significado especial.
“Me identifico profundamente con el personaje, tenemos mucho en común, y pienso que el público lo va a disfrutar en verdad”, señala.
La producción se presentó el 1 y 2 de octubre en Puro Drama, en Puebla, y el 9 y 11 de octubre en La Locomotora Foro Escénico, en Oaxaca.
En Mérida se ofrecerán dos funciones, mañana viernes y el sábado 17, a las 20 horas, en el Foro Alternativo “Rubén Chacón”, ubicado en la ex Penitenciaría Juárez.
Posteriormente, la obra llegará al Teatro El Milagro, en Ciudad de México, el 26 de octubre, y a la Sala Siqueiros, en Pachuca de Soto, el 4 de noviembre.
Para mayores informes y boletos, los interesados pueden consultar las redes sociales del Foro “Rubén Chacón” en Facebook e Instagram.— Emanuel Rincón Becerra
