Caifanes ha trascendido el tiempo y las generaciones con su música, y su buena vibra volverá a sentirse en Mérida el próximo jueves 5 de noviembre, cuando se presente en el Foro GNP.
Para Diego Herrera, tecladista y saxofonista del grupo, regresar a tierras yucatecas es motivo de alegría.
La agrupación llega a este nuevo encuentro con el entusiasmo de continuar haciendo música y compartiéndola con sus seguidores.
Herrera asegura que mantenerse sobre los escenarios y vivir de una actividad que disfruta es un privilegio, especialmente después de tantos años de trayectoria.
“Estamos muy contentos, nos gusta mucho tocar juntos”, expresó.
Uno de los fenómenos que más sorprende a Caifanes es la respuesta de las nuevas generaciones.
Aunque sus canciones forman parte del corazón y la memoria musical de quienes crecieron escuchándolas, hoy también encuentran eco entre jóvenes que descubren en ellas una forma de expresar sus emociones.
Herrera reconoce que nunca imaginaron que su música alcanzaría a públicos tan diversos. La banda, explicó, siempre ha creado sus canciones pensando, en primera instancia, en lo que sus integrantes desean expresar.
En ese recorrido ocurre algo que el músico considera extraordinario: las canciones dejan de ser exclusivas de sus creadores y adquieren nuevos significados para quienes las escuchan.
“A veces haces una canción y no sabes dónde va a parar y, bueno, deja de ser tuya en un momento dado y es de la gente en realidad. Entonces, eso es alucinante”, añadió.
Esa conexión emocional será parte central de la presentación en Mérida, donde los seguidores podrán reencontrarse con temas que han acompañado distintas etapas de sus vidas y compartirlos con quienes también los han hecho suyos, como “La célula que explota”, “Afuera” y “No dejes que…” entre otros.
Con la experiencia de quien ha sido testigo de distintas etapas de la industria, Herrera considera que una de las transformaciones profundas no está únicamente en la música que se produce, sino en la manera de crearla, distribuirla y escucharla.
Cuando Caifanes comenzaba su camino, grabar una canción requería recursos y acceso a estudios especializados. Producir música era un proceso costoso que no estaba al alcance de cualquiera. Hoy, en cambio, la tecnología permite realizar grabaciones con dispositivos que caben en la mano.
El cambio también alcanza los hábitos de escucha. El músico recordó que, cuando tenía pocos discos de vinilo, los escuchaba una y otra vez hasta conocer cada detalle de las canciones.
Aquella experiencia le permitía descubrir los álbumes como obras completas, con una identidad que iba más allá de cada tema.
Aunque reconoce las posibilidades de las plataformas digitales, conserva su gusto por colocar un vinilo, observar su portada y escuchar el disco como un concepto integral.
Al mismo tiempo, considera que la tecnología ha abierto oportunidades para quienes antes no tenían los medios para producir y compartir su trabajo.
“Hay una democracia bestial en la que cualquiera puede subir música a la red y que sea escuchada por cualquier otro”, apuntó.
El desafío actual, agregó, es conseguir que esa música llegue a oídos del público.
Para el concierto del 5 de noviembre, Caifanes prepara un recorrido por una selección de sus canciones. Herrera no quiso anticipar un repertorio definitivo, pero aseguró que la banda llegará dispuesta a entregarse por completo ante sus seguidores.— DARINKA RUIZ Morimoto
