San Judas Tadeo, conocido también como el santo de las causas difíciles y desesperadas, es festejado cada 28 de octubre. Aunque fue uno de los 12 apóstoles de Jesús de Nazaret, a veces lo confunden con Judas Iscariote, por eso, te contamos su verdadera historia.
¿Cuándo es el cumpleaños de San Judas Tadeo?
Y precisamente por llevar el mismo nombre del traidor permaneció en el olvido por mucho tiempo. Fue hasta el siglo VIII cuando la Iglesia católica señaló el 28 de octubre como su natalicio —junto con el del apóstol Simón—, por eso se le conmemora cada año en esta fecha.
En 2024, cobró especial relevancia la celebración en México, porque la Reliquia del brazo de San Judas Tadeo, que desde tiempo inmemorial es venerada en la Basílica de San Salvatore in Lauro en Roma, visitó las diferentes diócesis de la República Mexicana.
¿Quién es San Judas Tadeo y qué milagros hace?
San Judas Tadeo, según la tradición católica, fue hijo de Cleofás —también conocido como Alfeo en arameo—, hermano de san José, por lo tanto primo de Jesús de Nazareth, y hermano del apóstol, Santiago el Menor.
Esta información la recabó el historiador eclesiástico del siglo IV san Eusebio de Cesárea, quien preservó la información que recibió de un cronista anterior, san Hegesipo de Jerusalén.
En la revista Desde la Fe, el padre Sergio Román, especialista en religiosidad popular, explica que san Judas Tadeo es uno de los doce apóstoles elegidos por Jesús.
Tambié señala que fue conocido como “el hermano del Señor”, por ser hijo de María de Cleofás, pariente de la Virgen María.
“Comencemos entonces por decir que no es quien vendió a Jesús por treinta monedas. Esto hay que dejarlo bien claro porque muchos de sus devotos aún viven en el error de creerlo el apóstol traidor.
“Se le representa portando un medallón en el pecho con la imagen de Jesús, ya que se dice que, al ser parientes, eran muy parecidos. De manera que, al portar este escudo en el torso, significa que está anunciando a Jesús”.
San Juditas escribió un fragmento del Nuevo Testamento
A san Judas Tadeo se le atribuye la Epístola de Judas, una de las cartas del Nuevo Testamento.
El escrito advierte a los creyentes contra falsos maestros e inmoralidades y pide a los cristianos resistir en la fe que “ha sido dada a los santos” y alejarse del libertinaje.

Además de esto, pocas cosas se relatan acerca de él, como que, en compañía del apóstol San Simón, partió a Persia, donde predicaron juntos el Evangelio y fundaron la comunidad cristiana de Babilonia.
Ambos murieron mártires en la ciudad de Suanir, linchados por la multitud pagana.
Según el Evangelio de Juan, san Judas Tadeo fue testigo privilegiado de la Última Cena, durante la cual tuvo una participación activa explícita.

¿Cómo fue la labor evangelizadora de san Judas Tadeo?
De acuerdo con Vatican News, el medio de difusión de la Santa Sede, san Judas Tadeo evangelizó la Mesopotamia, pasó por Galilea y Samaria para dirigirse, con el paso de los años, a Siria, Armenia y la antigua Persia. En esta zona encontró a Simón el “Cananeo”.
La predicación de ambos llevó al bautismo a miles de babilonios y de personas de otras ciudades.
Sin embargo, en Suanir, Persia, a San Judas Tadeo y Simón los recibió una turba encabezada por Zaroes y Arafat, dos magos que aparecen en distintos relatos enfrentándose a los apóstoles.
El Evangelio siempre suscita seguidores o detractores, por lo que los llevaron a un templo donde les ordenaron hincarse ante los dioses que adoraban en esta ciudad persa.
Cuado ambos apóstoles se negaron, los aprisionaron y martirizaron hasta la muerte, aproximadamente en el año 62 de nuestra era.
¿Cuándo empezó a crecer la devoción por san Judas Tadeo en México?
En México, la devoción por san Judas Tadeo se popularizó en 1980, especialmente en los barrios populares de la capital. Jóvenes y adultos lo comenzaron a adorar en mayor medida, quienes se acogían a su protección.
La fe se contagió tanto, al grado de convertir el templo de san Hipótilo, patrono de la Ciudad de México, en el recinto oficial de la celebración anual de san Judas Tadeo.
Cada 28 de octubre las calles aledañas a este recinto se abarrotan con miles de personas que conmemoran un natalicio con peregrinaciones, festejos y comida.
Así, cada año, miles de feligreses se reúnen en la iglesia de san Hipólito y san Casiano, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, para rendirle devoción.
Además, en Estados Unidos la devoción a este santo se extendió tras la depresión de 1929 y se volvió el santo predilecto de los migrantes europeos, que lo llamaron el “santo de las causas difíciles”.
¿Qué se le pide a San Judas Tadeo?
En una entrevista, el padre Sergio Román explicó que nadie le pedía nada y al ver que “tenía pocos asuntos por atender” los feligreses comenzaron a pedirle favores urgentes cuando parece que no hay solución en temas de salud, trabajo, economía, relaciones y temas legales.
Aunque también consuelo y paz frente a la soledad, la angustia, la depresión o la pérdida de la esperanza.
Sin embargo, el padre Sergio Román aclara que san Judas Tadeo no hace milagros, ya que sólo Dios es quien puede concederlos y atender las peticiones.

Además, explica que han hecho mucha labor para limpiar su imagen, pues muchas personas lo asocian con cuestiones esotéricas y cadenas de oración en las que amenazan de grandes males, lo cual está lejos del bien y la bondad.
¿Cuál es la oración más poderosa de San Judas Tadeo?
¡Santo apóstol san Judas, fiel siervo
y amigo de Jesús!, la Iglesia te honra
e invoca universalmente, como el patrón
de los casos difíciles y desesperados.
Ruega por mí, estoy solo y sin ayuda.
Te imploro hagas uso del privilegio especial
que se te ha concedido de socorrer pronto y visiblemente
cuando casi se ha perdido toda esperanza.
Ven en mi ayuda en esta gran necesidad,
para que pueda recibir consuelo y socorro del cielo,
en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos,
particularmente (hacer la petición),
y para que pueda alabar a Dios contigo
y con todos los elegidos por siempre.
Te doy las gracias glorioso san Judas,
y prometo nunca olvidarme de este gran favor,
honrarte siempre como mi patrono especial,
y, con agradecimiento, hacer todo lo que pueda
para fomentar tu devoción.
Amén.
