TEHERÁN (EFE y AP).— Al menos 1,000 personas fueron detenidas en diferentes ciudades de Irán desde que el jueves 18 comenzaron las protestas por las políticas económicas del gobierno, según autoridades y responsables de los cuerpos de seguridad, informaron medios locales ayer.
En Teherán unos 450 manifestantes fueron detenidos en Teherán, según el vicegobernador provincial, Ali Asgar Naserbajt.
Por su parte, el vicefiscal de la ciudad de Mashad (noreste de Irán), Hasan Heidarí, indicó que en esa localidad se realizaron 138 arrestos, mientras que el comandante de los Guardianes de la Revolución de la provincia suroriental de Kerman, Golam Alí Abuhamze, detalló que en la población del mismo nombre hay más de 80 detenidos.
También en Hamedan (oeste de Irán) los arrestados superan los 150, según su gobernador, Alí Toalí.
Asimismo, se efectuaron unas 100 detenciones en la ciudad de Arak, en la provincia occidental de Markazi, puntualizó su gobernador, Alí Aqazade.
El vicegobernador de la provincia de Azerbaiyán Occidental, Alireza Radfar, comunicó el arresto de 10 personas en la ciudad de Orumie, al tiempo que el comandante de la policía de Azad Shahr, Mohamadreza Aslaní, confirmó cuatro detenciones en esa localidad septentrional iraní.
A todas esas cifras hay que sumar los detenidos en numerosas poblaciones del país en las que sus responsables se limitan a hablar de “grupos” de detenidos.
Las autoridades de Irán amenazaron ayer a los manifestantes de acusarlos de delitos, algunos de ellos castigados con la pena capital.
“Cada día que pase y las personas sean detenidas aumentará su crimen y castigo y nosotros ya no los consideramos manifestantes por sus derechos, sino que quieren perjudicar al régimen”, dijo el presidente del Tribunal Revolucionario, Musa Ghazanfarabadí, según la agencia Tasnim.
Los detenidos serán declarados culpables de diferentes delitos, entre ellos “atentar contra la seguridad nacional” y la “enemistad con Dios” (moharebeh), ambos penados con la condena a muerte, aclaró Ghazanfarabadí.
Al menos 20 personas murieron a causa de los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes contra la corrupción y la carestía de la vida, cuyas protestas comenzaron el 28 de diciembre.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, culpó ayer a los “enemigos de Irán” de estar detrás de las actuales protestas en el país.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo ayer en Twitter: “El pueblo iraní finalmente está actuando contra el brutal y corrupto régimen iraní”.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Bahram Ghasemi, urgió al presidente Trump a dejar de tuitear sobre Irán y centrarse en su país. “Es mejor para él tratar de abordar los problemas internos de Estados Unidos, como el asesinato de decenas de personas a diario en enfrentamientos armados y tiroteos, así como millones de personas sin hogar y hambrientos”, dijo Ghasemi, según la agencia de noticias estatal IRNA.
