WASHINGTON.— Las autoridades de la Reserva Federal de Estados Unidos mostraron preocupación sobre el destino de la actual baja inflación y vieron los recientes cambios tributarios como un impulso para el gasto al consumidor, de acuerdo con las minutas de la última reunión de política monetaria divulgadas ayer miércoles.
Los detalles de la reunión celebrada el 12 y 13 de diciembre, en la que la Fed subió las tasas de interés por quinta vez desde la crisis financiera de 2008, también mostraron que los funcionarios tienen una incertidumbre similar sobre el impacto del estímulo fiscal en el aumento de las presiones para los precios.
“La mayoría de los participantes reiteraron su respaldo al continuo enfoque gradual para subir el rango objetivo de los fondos federales, apuntando que esta aproximación ayuda a equilibrar los riesgos para el panorama de la actividad económica y la inflación”, aseguró la Fed en las minutas.
Luego evaluaron las posibilidades de que los recortes de impuestos del gobierno de Donald Trump o el relajamiento de las condiciones financieras pudieran causar que las presiones inflacionarias crezcan demasiado, al tiempo que consideraron la posibilidad de que la inflación real y esperada pudieran no acelerarse al objetivo de la Fed del 2%.— Excélsior
Reserva Análisis
Los funcionarios de la Reserva Federal coincidieron en que la reforma fiscal beneficiaría la economía estadounidense.
Medida agresiva
Las minutas muestran que hubo desacuerdos sobre cuántas veces deberían elevar su tasa de interés en 2018. Algunos opinaron que la proyección de tres alzas en las tasas sería demasiado agresiva y que evitaría que la inflación regresara al objetivo de 2%.
