WASHINGTON (AP y EFE).— Los empleadores estadounidenses crearon 148,000 empleos en diciembre, cifra modesta pero suficiente para indicar que la economía inició con fuerza el año.
La tasa de desempleo quedó en 4.1% por tercer mes consecutivo, el nivel más bajo desde 2000, informó el Departamento de Trabajo.
En todo 2017 se crearon casi 2.1 millones de empleos, suficiente para reducir la tasa de desempleo, que un año atrás estaba en 4.7%.
Con todo, las cifras indican que la creación de empleos se desacelera, un hecho típico de las épocas en que el desempleo cae a niveles ultrabajos y hay menos gente disponible. Los empleos nuevos disminuyeron en 171,000 este año respecto del pico de 250,000 en 2014. La cifra del año pasado fue la más baja desde 2010.
A pesar del bajo desempleo y la dificultad que afrontan algunos empleadores para conseguir trabajadores calificados, los aumentos de salarios siguen estancados. La remuneración horaria subió 2.5% en diciembre respecto del mismo mes de 2016, un punto porcentual menos de lo que sería típico de una economía sana.
Con todo, la creación de empleos en diciembre pone de manifiesto la salud de la economía en el noveno año de su recuperación. El nivel de contratación del mes pasado es suficiente para reducir la tasa de desempleo con el tiempo. La tasa de desempleo para afroestadounidenses se redujo a 6.8%, un récord, en diciembre. Y para los veteranos de las guerras de Afganistán e Iraq se redujo a 3.3%, otro récord.
El déficit comercial
El déficit comercial de Estados Unidos creció 3.2 % en noviembre de 2017 y quedó en un saldo total de 50,500 millones de dólares, lo que marca su punto más alto en casi seis años, desde enero de 2012, según informó el Departamento de Comercio.
Ese récord relativo en el déficit lastrará probablemente el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) estadounidense en el último trimestre del año, a falta únicamente de conocer los datos sobre diciembre, según los analistas.
Estados Unidos mantiene tradicionalmente un abultado saldo negativo apoyado en el importante peso del consumo interno en la economía nacional, y el mayor gasto en importaciones tiene que ver también con la salud de la economía estadounidense.
El presidente Donald Trump considera el déficit comercial una señal de debilidad económica, y ha culpado por ello a los acuerdos comerciales con otros países que, a su juicio, son la raíz de la pérdida de empleos en el sector de la manufactura en Estados Unidos.
En noviembre, las exportaciones estadounidenses alcanzaron los 200,200 millones de dólares, 4,400 millones más que en octubre, mientras que las importaciones se situaron en 250,700 millones de dólares, 6,000 millones más que en el mes previo.
