LIMA (EFE).— Víctimas de abusos, activistas e intelectuales chilenos y peruanos pidieron ayer al papa Francisco que durante su visita a ambos países la próxima semana atienda el tema de los abusos sexuales cometidos por representantes del clero y le pidieron mayor dureza para combatir esos crímenes dentro de la Iglesia.
En una carta abierta dirigida al jefe de la Iglesia católica, los firmantes pidieron al Pontífice que durante su estancia en la región haga anuncios importantes orientados a afrontar la “enfermedad” de los abusos sexuales por parte de clérigos, que pareciera “haber hecho metástasis en toda la estructura eclesial”.
La nota, que se refiere expresamente a los casos del sacerdote Fernando Karadima en Chile y del Sodalicio de Vida Cristiana en Perú, apunta que durante sus cinco años de pontificado Francisco ha hablado en reiteradas ocasiones de su intención de aplicar “tolerancia cero” para los casos de abuso y la rendición de cuentas de los sacerdotes y religiosos implicados.
“Los hechos, la realidad, las denuncias periodísticas, nos muestran que si algo ha hecho usted desde su altísima posición, ello no ha sido suficiente. Los abusos continúan. Los encubrimientos por parte de la clerecía y de las autoridades eclesiásticas prosiguen. El silencio se mantiene. La impunidad se perpetúa y no se aprecia aun ningún protocolo de rendición de cuentas que transparente los crímenes y delitos que perpetran los miembros de su institución”, afirma la carta.
Así, los firmantes piden al Sumo Pontífice que para evitar “estos atentados abominables y abyectos” se cumpla con las recomendaciones del Comité de Derechos del Niño y se establezcan protocolos y mecanismos independientes con autoridad para investigar todas las denuncias que se presenten en las todas las organizaciones relacionadas con la Iglesia católica.
Más allá de eso, también pidieron al Papa enjuiciar y sancionar a los autores de los abusos con penas acordes con la gravedad de las fechorías y velar por la reparación de las víctimas.
“Debe garantizar que las personas responsables de violaciones y atropellos sean denunciadas ante las autoridades judiciales nacionales. Y, si ello supone enmendar el derecho canónico y las leyes del Estado de la Ciudad del Vaticano, pues entonces debe realizarlo, y, ante todo, llevarlo a la práctica”, apuntaron.
En ese sentido, recordaron que “al crimen y al delito” hay que tratarlos como tal y “no como una simple infracción moral”, y subrayaron que “propiciar el secretismo en lugar de la transparencia, es favorecer a los depredadores sexuales en lugar de ponerse en los zapatos de las víctimas”.
Para los firmantes, “consentir y tolerar que sigan ocurriendo los abusos hace imposible cerrar las heridas de las víctimas de estos atroces delitos” que hasta hace poco habían permanecido ocultos.
Entre los firmantes se encuentran varias víctimas de Karadima en Chile, y varios miembros del Sodalicio de Vida Cristiana en Perú, así como abogados, activistas y defensores de los derechos humanos e intelectuales como Álvaro Vargas Llosa o José Ugaz, entre otros.
Precisamente el miércoles el Vaticano ordenó intervenir la institución peruana del Sodalicio de Vida Cristiana tras las graves acusaciones vertidas contra su fundador, Luis Fernando Figari, acusado por la fiscalía peruana por los presuntos delitos de asociación para delinquir, secuestro y lesiones psicológicas graves, en relación con casos de abusos sexuales.
Figari reside en Roma en un lugar secreto y el año pasado el Vaticano indicó que no podría regresar a Perú salvo por motivos muy graves.
Por otra parte, el portavoz del Vaticano, Greg Burke, informó que en su visita apostólica a Chile, el Papa encontrará a dos víctimas de la dictadura militar chilena encabezada por el general Augusto Pinochet (1973-1990), quienes le entregarán una carta.
En conferencia de prensa, Burke repasó detalles del viaje del Pontífice a Chile y a Perú, previsto del día 15 al 22 próximos e incluirá etapas en Santiago, Temuco e Iquique (en el territorio chileno), y en Lima, Puerto Maldonado y Trujillo (en territorio peruano).
El encuentro con las víctimas de la dictadura chilena tendrá lugar el 18 de enero, antes del almuerzo, cuando el Pontífice salude también a 10 enfermos; pero el Vaticano no ofreció mayores detalles sobre sus nombres y cómo fueron seleccionadas.
Gira papal
Su nueva gira sudamericana constituirá el viaje internacional número 22 de Francisco; en total ha recorrido 33 naciones.
El próximo lunes 15 viajará de Roma a Santiago y en el camino sobrevolará Argentina, que aún no ha visitado pese a ser su país.
Al respecto, Burke no ofreció información sobre cuándo se concretará ese ansiado viaje, y pidió “dejar los detalles al Papa”, pero anticipó que, como suele ocurrir cuando el avión papal atraviesa un territorio, habrá una comunicación con el gobernante local.
El portavoz confirmó que por ello se mandará un telegrama al presidente argentino, Mauricio Macri, y animó a esperar, porque “será interesante”.
Más adelante detalló que en su visita, el miércoles 17 en Temuco, Francisco almorzará con 11 líderes de pueblos originarios de la región de la Araucanía, ocho de los cuales son de la etnia Mapuche, cuyos miembros han generado un movimiento de reclamo de tierra tanto en Chile como en Argentina que incluye manifestaciones violentas.
También durante su periplo peruano, el Papa comerá con indígenas. En Puerto Maldonado, el viernes 19, compartirá la mesa con nueve representantes de los pueblos de la Amazonia, en el centro pastoral Apaktone.
Este encuentro, explicó Burke, será “una apertura anticipada” de la asamblea del Sínodo de Obispos, una cumbre eclesiástica mundial convocada por el líder católico para octubre de 2019 y que centrará sus discusiones justamente en el Amazonas.
En Puerto Maldonado, una familia de la Amazonia recibirá a Francisco para un encuentro que presidirá con pueblos originarios en el Coliseo Regional Madre de Dios y durante el cual entregará copias de su exhortación apostólica “Laudato Si” (sobre el cuidado de la naturaleza) traducidas en lenguas locales.
El vocero no descartó la posibilidad de que el Papa se entreviste privadamente con algunas víctimas de abusos sexuales de clérigos en Chile, aunque aclaró que tal reunión aún no está prevista en la agenda de la visita.
“No está en el programa, pero no diría que es imposible. Claramente es un tema importante cuando estaremos ahí, dicho esto los encuentros mejores son los encuentros privados”, estableció.
Indicó que no está previsto un encuentro con los fieles de la diócesis chilena de Osorno, quienes llevan meses en rebeldía contra su obispo, Juan Barros Madrid, por sus vínculos con Fernando Karadima, un famoso sacerdote culpable de abusos contra algunos menores.
“No lo consideramos un problema para la seguridad. En el pasado hubo polémicas antes de los viajes y se organizaron protestas, pero luego la mayoría de las personas que asisten a los actos lo hacen porque aman al Papa o, al menos, van con una actitud de respeto”, expuso.
“Cada uno es libre de hacer lo que quiera, respetamos al máximo esto, pero no estamos preocupados”, añadió.
Pide paciencia
El gobierno de Argentina pidió ayer “mucha paciencia” a quienes vayan a cruzar la frontera con Chile para ver al papa Francisco durante su próxima visita a ese país, entre el 15 y 18 de enero, al considerar que será un proceso muy complejo debido al aluvión de gente que se espera.
Seguridad
El ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio recorrió ayer uno de los puntos fronterizos entre los dos países para conocer de primera mano la operación de seguridad que organizan el gobierno nacional y el provincial.
