WASHINGTON (EFE).— Los ciudadanos de Hawai recibieron ayer una alerta en sus teléfonos celulares que indicaba que un misil balístico se dirigía hacia esa entidad estadounidense de forma inminente, una alarma que resultó ser falsa, aseguraron más tarde las autoridades estatales.
Desde que se emitió la emergencia hasta que fue desmentida por el mismo medio transcurrieron casi 40 minutos, como demuestran las imágenes publicadas por los habitantes del archipiélago en las que se ve la alerta y la posterior corrección.
La senadora demócrata por Hawai Tulsi Gabbard fue de las primeras en desmentir lo ocurrido y aseguró a través de su cuenta de Twitter que no había ningún misil llegando a Hawai, y aseguró que confirmó la información con el gobierno.
La Agencia de Manejo de Emergencias de Hawai también confirmó en Twitter que no había amenaza.
“La gente de Hawai acaba de probar la cruda realidad de lo que enfrentamos aquí ante un potencial ataque nuclear”, dijo Tulsi Gabbard en una entrevista posterior.
Por su parte, el también senador por ese estado Brian Schatz indicó que se trató de un error humano de uno de los empleados de los servicios de emergencias.
“Nos refugiamos inmediatamente. Yo estaba sentado en la bañera con mis hijos rezando. Ahora estoy extremadamente enfadado”, explicó el legislador.
