GUATEMALA (EFE).— Las fuerzas de seguridad de Guatemala respondieron ayer con gas pimienta a los manifestantes que intentaban llegar al Congreso, donde el presidente Jimmy Morales, presentaba su segundo informe de Gobierno.
Aunque las autoridades no han dado un balance oficial, la Cruz Roja atendió a 8 personas de los centenares que desde la primera hora de ayer se congregaron en los alrededores del ente Legislativo, donde protestan contra la gestión del mandatario, que consideran “chafa”.
Desde primera hora, centenares de policías, miembros de la seguridad privada de la Presidencia y militares, entre ellos los llamados “Kaibiles” con armamento pesado, cercaron varias calles alrededor del Congreso, impidiendo el paso incluso a las oficinas y los edificios cercanos al edificio legislativo.
El titular de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), Jordán Rodas, quien había pedido respeto a los manifestantes, consideró que las medidas de seguridad habían sido excesivas y echó de menos en el informe del presidente guatemalteco reconocer los errores que se habían cometido.
Lemas como “El informe de la vergüenza” y gritos como “Tenemos que lograr la unidad y la organización verdadera para sacar esa basura, ya lo demostramos y lo vamos a volver a hacer” fueron algunas de las consignas de los manifestantes.
Entre ellos también había miembros del Comité de Desarrollo Campesino (Codeca), que harán protestas también este lunes en el interior del país, que exigían la renuncia del presidente, además de respeto y responder con la verdad porque la situación del país sigue siendo pésima.
En su discurso, el mandatario guatemalteco destacó la reducción de la criminalidad, la incautación de casi 14 toneladas de cocaína, los 183 días lectivos de clase, el abastecimiento hospitalario y un crecimiento económico del 2.9%.
También mencionó la unión aduanera alcanzada con Honduras, “histórica en América”, que espera que se logre este año con El Salvador, así como la contención de la inflación, el tipo de cambio nominal estable o la cifra récord de más de 2,5 millones de turistas durante 2017.
