El presidente Donald Trump anunció el miércoles sus polémicos “premios” a los “medios deshonestos”

WASHINGTON (El Universal).— Dos senadores republicanos dijeron basta a los ataques del presidente Donald Trump a la prensa, criticando un discurso de tintes estalinistas, que repercuten en cómo regímenes autoritarios en el mundo se aprovechan para atacar la libertad de expresión.

No es la primera vez que Jeff Flake y John McCain, ambos conservadores del estado de Arizona, se enfrentan a Trump y su comportamiento presidencial. La preocupación de ambos coincidió con un día señalado: la fecha en la que la Casa Blanca anunció a los ganadores de los “premios a los medios más deshonestos y corruptos del año”, invento del presidente para potenciar su mensaje sobre la supuesta cobertura negativa contra su administración y la proliferación de las denominadas “fake news” (noticias falsas), muchas veces propagadas por él mismo.

Por tanto, no fue casual que el miércoles Flake pidiera el turno de palabra en el Senado para calificar de “vergonzoso y repulsivo” el trato del presidente hacia los medios de comunicación y a los conceptos de verdad y hecho.

“El daño hecho por el ataque sostenido contra la verdad no se reducirá al tiempo del presidente en el cargo”, lamentó Flake, comparando a Trump con el líder soviético Josef Stalin y su descrédito contra los periodistas, a quienes ambos han calificado de “enemigo del pueblo”.

El senador se vio claramente afectado por un primer año de mandato del magnate en el que el “lenguaje despótico” ha servido de inspiración para dictadores y líderes autoritarios, algo reprobable y que lleva a un “camino peligroso” tanto a nivel interno como global.

“Discurso importante del senador Flake sobre la importancia de una prensa libre e independiente para la democracia”, tuiteó posteriormente McCain, quien este miércoles publicó una columna de opinión en el diario “The Washington Post” defendiendo tesis muy parecidas a las de su colega.

En ella, el veterano senador lamentó que el presiente parece no entender cómo su retórica afecta a la libertad de prensa, pilar de Estados Unidos y las sociedades libres.

La crítica y descrédito del magnate hacia la prensa, especialmente con “las coberturas en desacuerdo con él”, hacen que líderes mundiales puedan utilizar sus palabras para justificar el “silencio y cierre” de medios de comunicación, afectando la democracia en esos países.

“La frase ‘fake news’ está siendo utilizada por autócratas para silenciar reporteros, minar opositores políticos, mantener a raya el escrutinio de los medios y desinformar a sus ciudadanos”, escribió McCain.

Los efectos de la reiteración constante de los ataques a la prensa crítica con el gobierno están afectando a su credibilidad en todo el país.

En una encuesta publicada este miércoles y realizada por los medios públicos, un 68% de los estadounidenses no creen o creen poco en la prensa.

El dato es peor entre los conservadores, grupo ideológico que sigue al presidente: el 53% de los republicanos no creen en absoluto, el 90% expresan algún tipo de desconfianza en los medios de comunicación. Ese descrédito se propaga en otras instituciones.

“Está teniendo el efecto de erosionar la confianza en nuestras instituciones vitales y condicionando al público para que no confíen en ellas”, resumió Flake.

Trump anunció a los “ganadores” de los medios más deshonestos. El Comité de Protección a los Periodistas (CPJ) anunció hace unos días los “premios a los opresores de la prensa” que ganaron el presidente turco, Reccep Tayip Erdogan, y el propio Trump.