TRUJILLO (AP y Notimex).— El papa Francisco pidió ayer luchar contra la “plaga” de feminicidios que ha convertido a Latinoamérica en el lugar más violento del mundo para las mujeres, y pidió crear una nueva cultura y leyes que las protejan.
En su primera alusión directa al feminicidio desde que comenzó hace casi cinco años su pontificado, Francisco describió a las mujeres, madres y abuelas como la “fuerza motora” de las familias, pero dijo que al ser víctimas de violencia “quedan silenciadas detrás de tantas paredes”.
En una celebración mariana en la ciudad costera de Trujillo, el primer Papa latinoamericano dijo que además de leyes, se necesita una cultura “que repudie toda forma de violencia”.
Sus comentarios llegaron el mismo día en que decenas de miles de mujeres marchaban en Estados Unidos en apoyo del empoderamiento femenino. El uso ayer del término “feminicidio” —el asesinato de mujeres por motivos de género— fue la segunda vez en los últimos días que se pronuncia contra la cultura machista tan difundida en América Latina.
El viernes, en el Amazonas, Francisco denunció cómo muchas mujeres son esclavizadas y obligadas a prostituirse en la región, y dijo que le dolió cómo están “desvalorizadas, denigradas y expuestas a una violencia Los países centroamericanos tienen las tasas más altas de violencia de género, pero el tema es un problema grave en Perú, donde más de 1,000 mujeres peruanas fueron asesinadas en actos de violencia de género entre 2009 y octubre de 2017.
El papa viajó a Trujillo, tercera ciudad más importante del país que fue golpeada por las inundaciones de “El Niño Costero” y el año pasado mataron a más de 150 personas además de destruir miles de hogares en todo Perú. Muchos todavía viven en tiendas de campaña.
El Pontífice dijo a unos 200,000 fieles que vino a rezar con los damnificados, quienes también deben enfrentarse a “otras tormentas que pueden azotar estas costas con efectos devastadores en la vida de niños de estas tierras”, en referencia al crimen organizado y al sicariato que afectan el norte de este país.
Por la tarde Francisco volvió a Lima y antes de irse a descansar rezó por los enfermos con cientos de fieles en las afueras de la Nunciatura Apostólica.
El Papa concluirá hoy su visita con la habitual reunión con los obispos del país y una misa que se espera multitudinaria en la base de Las Palmas en Lima.
La mañana la dedicará a celebrar la Liturgia de las Horas en el santuario del Señor de los Milagros, con 500 religiosas de la Vida Contemplativa, y allí pronunciará una homilía.
Después se trasladará a la basílica de San Juan Apóstol y Evangelista para un momento de oración ante las reliquias de los mártires peruanos y ante la presencia de 2,500 miembros de la Iglesia peruana.
El Papa no dará discursos y solo pronunciará una oración. En el adyacente arzobispado de Lima, Francisco reunirá a los 47 obispos del país para un discurso y después se asomará a un balcón para rezar el Ángelus.
En la plaza de Armas de Lima se espera que se congreguen miles de jóvenes para escuchar al Papa.
El acto final de la visita será la misa en la Base aérea Las Palmas.
Misa Trujillo
El papa Francisco celebró ayer en Trujillo una misa en la playa de Huanchaco.
Recorrido y reunión
Después de la misa recorrió en el papamóvil el barrio de Buenos Aires y se reunió con religiosos y seminaristas en un colegio.
Coronación de la Virgen
El Papa terminó sus actividades con la coronación de la Virgen de la Puerta, en la Plaza de Armas.
Misa en Las Palmas
Después voló a Lima para dirigirse a la Nunciatura a pernoctar. Hoy concluye su visita con una misa en la base de Las Palmas.
