Miles marchan en memoria de líder ruso asesinado
MOSCÚ (EFE).— La marcha que recorrió ayer el centro de Moscú en memoria del líder opositor Borís Nemtsov, asesinado hace tres años a pocos metros del Kremlin, dio visibilidad a miles de personas descontentas con el mandatario ruso, Vladimir Putin, a tres semanas de las elecciones presidenciales en el país.
Los gélidos 15 grados bajo cero que se vivieron ayer en la capital rusa no fueron un obstáculo para los que quisieron honrar la memoria de Nemtsov, pero resulta difícil ofrecer un dato fiable de participación, cifrada en hasta 20,000 personas por los organizadores y en apenas 4,500 por la policía.
Al frente de la marcha estaban, entre otros líderes opositores, dos candidatos a las presidenciales del próximo 18 de marzo: el veterano Grigori Yavlinski, dirigente del partido liberal Yábloko, y la periodista Ksenia Sobchak.
“Toda la responsabilidad política por la muerte de Nemtsov la tiene el presidente Putin”, dijo Yavlinski al opositor canal de televisión Dozhd.
Ksenia Sobchak, quien se posiciona como la candidata de toda la oposición liberal, denunció que la muerte de Nemtsov es una prueba de que en Rusia se mata a la gente “por lo que dice y lo que piensa”.
Al igual que en años anteriores, la marcha en memoria de Nemtsov se convirtió en un acto de protesta contra Putin y la administración que dirige desde hace casi dos décadas.
Los partidarios del carismático dirigente opositor, asesinado por la espalda el 27 de febrero de 2015, acusan al mandatario ruso de haber creado un clima de odio contra todo aquel que se atreve a poner en duda las ideas y las políticas impuestas por el Kremlin.
“¡La venganza es inevitable! ¡No perdonaremos, ni olvidaremos!”, rezaba una pancarta al frente de la marcha, en referencia a que los verdaderos culpables del asesinato, en opinión de los partidarios de Nemtsov, siguen en libertad.
Al comienzo de la marcha, todos los participantes pudieron hacerse con una pancarta con una foto de Nemtsov, acompañada de alguna de sus frases más célebres, o una bandera de Rusia, preparados por los organizadores del acto.
“Rusia será libre”, “La democracia es el derecho a echar a los que gobiernan” y “Este es mi país” son algunas de las palabras de Nemtsov que aparecían en las pancartas.
Concluida la marcha, muchos manifestantes se dirigieron al puente donde fue asesinado el líder opositor para depositar flores en el lugar de los hechos.
También fueron miles las personas que se sumaron a la protesta en San Petersburgo, la segunda ciudad más importante del país, mientras que en una treintena de ciudades rusas se celebraron actos mucho más modestos, con cientos de participantes.
Acusados
Cinco hombres, todos ellos oriundos de la república de Chechenia, en el Cáucaso Norte ruso, fueron juzgados y condenados el pasado verano por preparar y perpetrar el asesinato de Nemtsov.
El considerado autor material de los disparos, Zaur Dadáev, cumplirá una pena de 20 años de prisión, mientras que el resto pasará en la cárcel entre 11 y 19 años.
Las autoridades, que reconocen no haber localizado a los organizadores ni tampoco a los autores intelectuales del crimen, consideran que el asesinato fue organizado por el también chechén Ruslán Mujudínov, declarado en busca y captura.
Mujudínov, a su vez, era el chófer de Ruslán Guereméyev, subcomandante del batallón Sever (Norte) del Ministerio de Interior de Chechenia en el que servía Dadáev.
La hija del opositor asesinado, Zhanna Nemtsova, ha asegurado que “la investigación prácticamente constató que Guereméyev, próximo al entorno del presidente chechén (Ramzán Kadírov), era el jefe del grupo criminal, pero ni fue imputado ni tampoco declarado en busca y captura”.
Desde el principio de la investigación, la familia de Nemtsov y sus camaradas políticos han considerado que Kadírov y gente de su entorno deberían ser al menos interrogados.
Tras la detención de Dadáev, el líder de Chechenia salió en su defensa y le calificó de “auténtico patriota de Rusia”, además de reconocer que le conoce personalmente.
El entorno de Nemtsov considera que el líder opositor fue asesinado por motivos políticos y recuerda que fue tiroteado cuando investigaba la muerte de soldados rusos en Ucrania.
Amenaza de bomba
Cerca de cuatro mil personas fueron desalojadas ayer de un centro comercial cercano a la emblemática Plaza Roja de Moscú debido a una amenaza de bomba.
Investigan
“Tras una llamada anónima, casi cuatro mil personas fueron desalojadas. La policía está inspeccionado ahora el centro comercial”, informó ayer una fuente de los Servicios de Emergencia a la agencia local de noticias Sputnik.
