Manifestantes antigubernamentales avanzan en caravana desde Managua hasta la ciudad de Masaya

Nicaragüenses se unen contra la represión oficial

MANAGUA (EFE).— Centenares de personas a bordo de autos, motos, camionetas y furgonetas marcharon ayer desde Managua hacia el departamento de Masaya para apoyar a los manifestantes de esa ciudad que sufrieron los ataques de agentes antidisturbios y sandinistas.

Durante este recorrido, cuyo objetivo principal era mostrar la solidaridad de los nicaragüenses a los ciudadanos que sufrieron las embestidas de la represión durante el sábado, la fila de vehículos y motocicletas que se sumó a la caravana llegó a abarcar aproximadamente entre 10 y 15 kilómetros.

A su paso por la carretera de Masaya, la principal arteria de unión entre Managua, Masaya y Granada, numerosos conductores hicieron sonar sus bocinas, lanzaron proclamas en favor de los estudiantes y contra el Gobierno y levantaron los puños en señal de victoria.

Otros muchos, lanzaron bombas artesanales al aire, ondearon al viento sus banderas de Nicaragua, y mostraron carteles domésticos para mostrar su apoyo a los estudiantes universitarios y para rechazar el actual sistema de Gobierno.

Por su parte, centenares de peatones y pobladores de todos las edades salieron de sus casas con enseñas azules y blancas propias del emblema nacional para permanecer en los arcenes de la carretera y dar un caluroso apoyo a la caravana mientras repartían agua y alimentos a los manifestantes.

Los opositores también arrancaron y quemaron, en medio de la multitud y entre aplausos, los rótulos que encontraron a su paso por la carretera y que muestran los rostros alegres de Daniel Ortega y Rosario Murillo, la pareja presidencial.

A su llegada a Masaya, a unos 25 kilómetros de la capital, los presentes pudieron comprobar el caos y la destrucción de la Ciudad de las Flores horas después de la violenta y sangrienta contienda que enfrentó a los manifestantes contra los agentes antidisturbios y las turbas sandinistas.

Las barricadas, las piedras esparcidas por las calles, los esqueletos de los edificios afectados por las llamas, o la basura cerca de los locales comerciales saqueados fueron el escenario de bienvenida que mostraba a los manifestantes el infierno que horas antes habían vivido los pobladores.

Durante los enfrentamientos del sábado en Masaya se produjeron al menos 2 víctimas mortales y solo la Cruz Roja atendió a más de 40 heridos, algo que muchos no perdonan con el diálogo como telón de fondo.

“Todo el pueblo está unido porque todo el pueblo está contra la tiranía, contra de la opresión, contra de la sangre que se está derramando de inocentes. Debe de haber elecciones inmediatamente, yo soy sandinista, pero no danielista”, comentó Roberto Salvatierra, uno de los manifestantes.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán