El humano debe su razón a una familia genética
MADRID (EFE).— Una familia de genes recién descubiertos y que se encuentran solo en humanos parece desempeñar un papel fundamental en que nuestro cerebro sea más grande que el de otros animales.
Según publicó ayer la revista “Cell”, la evolución hacia cerebros más grandes en los últimos tres millones de años ha influido en la capacidad humana de pensar, solucionar problemas y desarrollar una cultura.
La familia de genes en cuestión recibe el nombre de Notch2NL y parece desempeñar “un papel importante en el desarrollo de la corteza cerebral específica del ser humano y puede haber sido una fuerza impulsora en la evolución de nuestros grandes cerebros”, dicen expertos a cargo de la investigación.
Estos genes aparecieron hace cuatro millones de años, justo antes del período en que los fósiles muestran un marcado aumento del tamaño del cerebro de los antecesores del género humano.
Se encuentran solo en humanos, se expresan de manera especial en células madre neuronales de la corteza cerebral y se ubican en una zona del genoma implicada en los trastornos del neurodesarrollo. Se trata de una familia que “se remonta a cientos de millones de años en la historia evolutiva y es conocida por tener un importante papel en el desarrollo embrionario”, indica el profesor David Haussler, de la Universidad de Santa Cruz, una de las participantes en el estudio.
Los cerebros triplicaron su tamaño ante la expansión de ciertas áreas funcionales de la corteza cerebral “y eso tiene que ser un sustrato fundamental para que nos volvamos humanos”.
“No hay pregunta científica más emocionante” que aquélla relacionada con los cambios genéticos que han hecho al ser humano lo que ahora es.
