PARÍS (AP).— Emanuel Macron, el presidente de Francia, hizo un llamado a la calma mientras las autoridades desplegaban vehículos blindados y miles de elementos de seguridad ante la posibilidad de que París sea otra vez escenario de violentas protestas callejeras por quinto fin de semana consecutivo.
Los chalecos amarillos
El movimiento de los “chalecos amarillos”, que inició sus movilizaciones el 17 de noviembre para protestar inicialmente contra el alza a los impuestos sobre los combustibles, derivó rápidamente en una expresión de rabia contra el alto costo de la vida en Francia y la percepción de que el gobierno de Macron está muy desconectado de las dificultades diarias de los trabajadores.
“Nuestro país necesita calma. Necesita orden. Necesita funcionar de nuevo con normalidad”, declaró Macron en Bruselas.
En París siguen las protestas.pic.twitter.com/kZk5qiYo1r
— RCTV (@rctv) December 9, 2018
Incidente de Estrasburgo
Macron viajó después a Estrasburgo para manifestar sus condolencias en esa ciudad del oriente de Francia, donde un sujeto armado asesinó a cuatro personas e hirió a 12 tras abrir fuego el martes cerca de un mercado navideño.
Las autoridades abatieron al agresor el jueves en un enfrentamiento con la policía. Macron agradeció a algunos de los centenares de fuerzas de seguridad que participaron en la búsqueda del atacante en Estrasburgo.
Parcialmente responsable
El mandatario reconoció en un discurso que era parcialmente responsable de la inconformidad de los “chalecos amarillos”, cuyo movimiento adoptó el nombre de la prenda de seguridad que todos los automovilistas en Francia deben llevar.
El presidente anunció medidas para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. Pero hasta el momento se opuso a restituir un impuesto a la riqueza.
“No creo que nuestra democracia pueda aceptar funcionar con un diálogo llevado a cabo solo con la ocupación del espacio público, por elementos de violencia solamente”, afirmó Macron.
Finalmente, insistió en que ha escuchado las inquietudes de los manifestantes y defendió su compromiso de agilizar una reducción de impuestos.
