Nuevos aranceles afectarán más a estadounidenses
WASHINGTON (AP).— La última ronda de aranceles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea imponer a bienes chinos probablemente les cueste a las familias estadounidenses un promedio de 200 dólares al año, según cálculos de algunos economistas.
Eso además de los aproximadamente 831 dólares que cuestan a cada familia los aranceles existentes, según un análisis de la Reserva Federal de Nueva York.
Trump planea gravar con 10% importaciones chinas por un valor de 300,000 millones de dólares a partir de septiembre, con el objetivo de acelerar las conversaciones comerciales con Pekín para favorecer a Estados Unidos. Los nuevos aranceles serían adicionales al de 25% que el magnate impuso a 250,000 millones de dólares en productos chinos, en su mayoría de bienes industriales. Pero a diferencia de éstos, los nuevos impuestos serían para productos utilizados por consumidores estadounidenses como zapatos, ropa y celulares.
Los nuevos aranceles planeados de Trump generaron preocupaciones, especialmente en vendedores minoristas. Las tiendas, muchas de las cuales pasan apuros, tendrían que tomar la complicada decisión de absorber los costos más altos debido a los nuevos aranceles o cobrarlos a los clientes.
Además, China indicó que podría imponer aranceles en bienes estadounidenses como represalia, lo que podría afectar a los exportadores estadounidenses.
Algunos economistas han calculado que los aranceles adicionales le costarían un promedio de 200 dólares por año a cada familia estadounidense. Para los comerciantes que ya sienten la presión, los precios más elevados los afectarían mucho cuando está por iniciar la importante temporada de ventas de fin de año.
Algunas compañías consideran adelantar la entrega de productos antes de que entren en vigor los nuevos aranceles. Isaac Larian, director general de MGA Entertainment, que hace la popular muñeca L.O.L., dijo que la compañía con sede en Los Ángeles acelerará sus envíos de China a Estados Unidos antes de la fecha límite del 1 de septiembre y pagará entre 300 y 400 dólares adicionales por contenedor para lograrlo.
Pronostica tener que subir los precios 10% en toda su línea de juguetes.
“Muchos clientes no pueden solventarlo y la demanda bajará”, dijo Larian.
El anuncio de los nuevos aranceles, este jueves, supuso una sorpresa, ya que apenas un día antes el gobierno de Trump se había mostrado satisfecho con el avance de la última ronda de negociaciones que se llevaron al cabo esta semana en Shanghái.
El principal asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, explicó ayer que tras una larga reunión celebrada este jueves con el equipo negociador que acababa de regresar de Shanghái, Trump “no estaba satisfecho con el progreso de las conversaciones” y así se lo indicó a su homólogo chino, Xi Jinping, en una nota respetuosa en la que también le decía que esperaban poder continuar la negociación en septiembre.
“Es una historia sencilla”, dijo Kudlow, que anticipó que también va a haber cambios en cuanto a los suministro de las empresas estadounidenses, que van a regresar de China a Estados Unidos, aunque reconoció no saber “cómo se llegará a eso”.
“Nuestra política de reforma comercial está diseñada no solo para lograr un comercio libre, justo y recíproco, sino también para ayudar a todos los sectores de la economía de Estados Unidos, que han estado sufriendo prácticas ilegales por parte de China y otros países”, agregó el asesor.
Conflicto Llamado
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, llamó ayer a Estados Unidos y China a finalizar su guerra comercial.
Mensaje de Piñera
“La guerra comercial-tarifaria entre los gigantes Estados Unidos y China se está intensificando, dañando a ambas potencias, debilitando el crecimiento mundial y afectando fuertemente a economías abiertas e integradas como Chile”, escribió el mandatario chileno en Twitter
