EL VATICANO.— Temprano, a las 8:30 de la mañana, junto al Castillo de Sant’Angelo, muy cerca del Vaticano, la Casa de la Amazonía organizó un “vía crucis amazónico” en el contexto del Sínodo de la Amazonía, que se desarrolla en Roma hasta el próximo 27 de octubre.
En el vía crucis, los indígenas de la Amazonía tuvieron el protagonismo, pero también participaron sacerdotes, religiosos, religiosas y obispos.
Entre los obispos participantes estaba el Cardenal Pedro Barreto, Arzobispo de Huancayo y Vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) –principal impulsor de la Casa de la Amazonía–, y Mons. Roque Paloschi, Arzobispo de Porto Velho, Presidente del Consejo Indigenista Misionero (CIMI) –otra de las organizaciones participantes en la Casa de la Amazonía–, quien incluso se animó a participar en alguno de los bailes.
Fue una ceremonia en la que, como está siendo habitual en los eventos de la Casa de la Amazonía, se mezclaba elementos de la espiritualidad indígena de la Amazonía con referencias al cristianismo.
El vía crucis comenzó en los jardines del Castillo con la canción “Solo le pido a Dios”, de la cantautora argentina Mercedes Sosa, y finalizó en la Plaza de San Pedro del Vaticano junto al Obelisco central, después de haber recorrido toda la Vía de la Conciliación.
Los participantes, situados en círculo, portaban objetos típicos de la Amazonía: una canoa de grandes dimensiones, la imagen de la mujer embarazada –que según los portavoces de la Casa de la Amazonía representa a la fertilidad–, cuencos con comida e instrumentos musicales indígenas.
La imagen de la mujer embarazada es un elemento que ha ocasionado cierta confusión en el ámbito del Sínodo de la Amazonía, ya que las fuentes oficiales del Vaticano han ofrecido explicaciones contradictorias sobre su significado.
En este sentido, Paolo Ruffini, Prefecto del dicasterio para la Comunicación, dijo en rueda de prensa que la imagen no representa a la Virgen María, pero días antes el canal en portugués de “Vatican News” indicó que se trata de “Nuestra Señora de la Amazonía”.
En el centro sobre el suelo situaron la canoa, la imagen de la fertilidad y fotografías de los llamados mártires de la Amazonía, entre los que estaba San Óscar Romero, el único canonizado por la Iglesia Católica.
Tras los cánticos se explicó el sentido de la celebración: “Recordar los mártires de la caminada”.— Aciprensa
