SALÉ.- El principal acusado por la decapitación el pasado diciembre de dos turistas escandinavas en una montaña de Marruecos; que fue condenado a muerte en primera instancia, no mostró ningún signo de arrepentimiento y pidió ser ejecutado.
Al intervenir ante el Tribunal de Apelación en su último turno de palabra, Abdesamad el Joud, de 26 años y autor material de la decapitación, no mostró el menor signo de arrepentimiento ni de miedo.
Younes Ouzyad, Abdesamad El Joud en Rachid Afati wilden meer dan wat dan ook naar Syrië of Irak reizen om zich aan te sluiten bij IS. Maar omdat ze geen geld hadden, waren het niet meer dan dromen. Ze besloten toen om “ongelovigen” te doden in naam van IS thuis in Marokko. pic.twitter.com/vk5olnS3L6
— OrbanTheBest (@OrbanTheBest) May 16, 2019
“Dejaos de derechos humanos. ¡Matadnos ya y así os quedáis tranquilos!”, dijo El Joud, tras argumentar que así acabaría el sufrimiento de sus padres que, afirmó “hacen 500 kilómetros para visitarme y eso para poder hablar conmigo diez minutos y por teléfono”.
Sus cómplices, sin arrepentimiento
Igual se comportaron sus dos cómplices, que le ayudaron materialmente en el asesinato y decapitación de las turistas y también condenados a muerte, en este último turno de palabra previo a conocer la sentencia en apelación en el que mostraron una actitud desafiante.
Por el contrario, los otros veintiún cómplices, condenados a penas de entre cinco años y cadena perpetua, se declararon inocentes del crimen cometido por El Joud y pidieron al tribunal que suavice sus sentencias en apelación, además de recordar la extrema pobreza de sus familias.
? Raja, paintball et haschich: Accusé de terrorisme, Kevin Zoller se raconte au tribunalhttps://t.co/EO8CCrGa5q pic.twitter.com/gvxU1KQrq9
— TelQuel (@TelQuelOfficiel) June 21, 2019
El hispanosuizo Kevin Zoller, castigado con veinte años, afirmó que condena esos asesinatos y que no tuvo nada que ver con los hechos, un argumento que fue subrayado por su abogado Saad Sahli, que presentó supuestas pruebas que demostraban la falsedad de su vinculación con el yihadismo.
